Al menos 40 personas murieron en bombardeos contra Nyala, oeste de Sudán, en segundo mayor ataque en pocos días perpetrado por el Ejército y uno de los más mortíferos desde que empezó el conflicto el 15 de abril.
Pese a la tregua de una semana, iniciada ayer, entre el Ejército y los paramilitares, para permitir el paso de civiles y de ayuda humanitaria, los combates no han cesado.
Las autoridades creen que la cifra de fallecidos es mucho mayor debido a que hay zonas a las que no puede entrar el personal de salud, además hay hospitales fuera de servicio.
Una de las partes beligerantes, no identificada, secuestró a los técnicos y tomó posesión de un recinto donde hay muestras de cólera, sarampión y poliomielitis.
Estados Unidos y otros aliados han señalado desde hace tiempo la presencia de mercenarios vinculados al presidente ruso, Vladímir Putin, en varios conflictos de África.
Arabia Saudita fue el primer país que pudo sacar a sus ciudadanos del país en conflicto, los evacuados realizaron un viaje por tierra y luego en barco. La salida en aviones todavía no es segura.
Las partes enfrentadas habían acordado hoy un alto al fuego por el Aíd al Fitr, la festividad que marca el fin del mes sagrado musulmán de ramadán, lo que significa la pausa más larga desde que comenzó el conflicto.
Desde el sábado se han producido intensos combates entre las Fuerzas Armadas de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Muchas personas se encuentran actualmente atrapadas, incluido personal de salud.
Abdalá Hamdok, rostro civil de la transición en Sudán, anunció su dimisión en la televisión pública, dos meses después del golpe de Estado en el país, al que siguió una represión que dejó al menos 56 muertos.
Las protestas contra el golpe de Estado de octubre no han cesado en el país africano, donde los militares cortaron internet, líneas telefónicas y bloquearon puentes.
Hombres armados sustrajeron gran cantidad de ayuda humanitaria destinada a la región de Sudán, asolada por la violencia. Es el segundo ataque similar en una semana.
Protestas en Jartum después de que el general al mando de la junta militar se designara a sí mismo como jefe del gobierno transitorio y excluyera a representantes de los que piden un traspaso de poder a los civiles.
Cinco allanamientos simultáneos sacudieron a Concordia y dejaron al descubierto, según la investigación, una red de venta de estupefacientes que habría encontrado en un local de motos el mejor disfraz. Un hombre y una mujer quedaron detenidos y a disposición de la Justicia.
Detuvieron a Giuliana Briozzo, pareja del narco concordiense Andrés Arce, condenado por liderar la "banda de los millones". La joven cumplirá prisión preventiva domiciliaria con tobillera electrónica.