El G7 se compromete a rebajar la dependencia energética de Rusia y le impone nuevas sanciones

Internacionales 09/05/2022 Por Editor
Las medidas buscan debilitar su economía, su maquinaria militar y la desinformación.
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Gestos, ayuda y sanciones. Los grandes países occidentales siguen combinando las muestras de solidaridad, el apoyo financiero, logístico y militar al agredido y las represalias al agresor, como su política ante la invasión rusa de Ucrania. Este domingo, en un día simbólico por marcar el aniversario de la derrota de los nazis en la II Guerra Mundial, los países del G-7 se comprometieron a limitar su dependencia de la energía rusa, aunque, eso sí, “de forma ordenada”, un ejercicio de realismo que denota cierta impotencia. Y también aprobaron nuevas sanciones para aislar a Rusia en áreas como la auditoría y la consultoría, los medios de comunicación y una especie de embargo de equipos industriales que puedan alimentar la maquinaria de guerra rusa.

En el capítulo de los gestos, la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, que se encontraba con refugiados ucranios en Eslovaquia, cruzó la frontera y se entrevistó con la primera dama ucrania, Olena Zelenska, en el sureste del país este domingo. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, también viajó por sorpresa a Kiev. Razones de seguridad invitan a mantener discreción con las visitas.

Trudeau y el resto de dirigentes del G-7, que agrupa a los grandes países desarrollados (EE UU, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Japón), se reunieron a convocatoria de Alemania, que ostenta la presidencia rotatoria, por teleconferencia con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, para abordar los capítulos de la ayuda y de las sanciones. El G-7 quería acordar nuevos castigos antes del desfile militar con el que Rusia va a celebrar este lunes, 9 de mayo, el Día de la Victoria. La celebración conmemora el final de la II Guerra Mundial en Europa y la victoria sobre el nazismo, y este año se prevé que el Kremlin la aproveche especialmente en su campaña de comunicación. Moscú busca estimular internamente el apoyo a la invasión con un acto propagandístico en el que está programado un discurso del presidente Vladímir Putin.

Además de reiterar la condena a la agresión rusa y de mostrar su pleno apoyo y solidaridad a Zelenski, los países del G-7 prometieron seguir facilitando apoyo a Ucrania e imponer nuevos castigos a Rusia.

Entre las sanciones, el gran objetivo es cerrar el grifo que bombea petróleo y gas en una dirección y dólares y divisas en otra. La primera frase del comunicado del G-7 al respecto parece tajante: “Nos comprometemos a eliminar progresivamente nuestra dependencia de la energía rusa, incluso eliminando o prohibiendo la importación de petróleo ruso”. Pero ese “progresivamente” y la siguiente frase del comunicado muestran que Europa aún no está preparada para dar el paso: “Nos aseguraremos de hacerlo de forma ordenada y oportuna, y de manera que dé tiempo a que el mundo se asegure un suministro alternativo”.

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