La Policía de Colonia Yeruá puso fin al festín de un grupo de cuatreros que asolaba los campos de la colonia y, munidos de cuchillos y de tumberas modificadas a calibre 22, se robaban los animales.
Depredan en el río Uruguay donde extraen especies cuya pesca está vedada y luego la transportan en condiciones inaceptables: sin cadena de frío y sin permisos. La carga fue decomisada pero paran uno de varios camiones que transportan la riqueza del río Uruguay, otros logran pasar y la depredación es diaria.
Fue encontrada en la localidad de Esquina, donde se habían focalizado los rastrillajes. Se desconocía su paradero desde principios de mes. Por el femicidio hay tres imputados.