Un robot de ExoMars es el solitario rehén espacial de Rusia

La misión espacial ruso-europea ExoMars debía continuar en septiembre. Pero la guerra en Ucrania alteró el proyecto, quizá definitivamente.
Robot
Prototipo del robot Rosalind Franklin, de la misión ExoMars

El director del programa espacial de Rusia, Dmitri Rogozin, afirmó que la normalización de los lazos entre los socios que participan en la Estación Espacial Internacional (ISS) y otros proyectos espaciales conjuntos solo será posible si se levantan las sanciones occidentales contra Moscú.

Rogozin, jefe de Roscosmos, dijo en una publicación en redes sociales que el objetivo de las sanciones es "matar la economía rusa y hundir a nuestra gente en la desesperación y el hambre, para poner de rodillas a nuestro país". Agregó que "no lo lograrán, pero las intenciones son claras".

La suspensión de la cooperación bilateral también fue confirmada por el director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher.

Las consecuencias repercuten ya en una gran misión conjunta, cuyo próximo lanzamiento estaba programado para septiembre. Se trata de la próxima etapa del proyecto ExoMars, que transportaría un vehículo robot fabricado en Reino Unido y bautizado como Rosalind Franklin, en memoria de una destacada científica británica.

ExoMars tiene en marcha otras etapas, e incluso el módulo europeo Schiaparelli se encuentra ya explorando la superficie marciana.

El rehén espacial de Rusia

Fabricar el robot Rosalind Franklin tuvo un costo de 85 millones de libras esterlinas, y su desarrollo, a cargo de la Agencia Espacial Europa, se prolongó a lo largo de 15 años. La labor fundamental del artefacto consistiría en hacer perforaciones profundas en el suelo de Marte a fin de encontrar posible rastro de vida durante diferentes etapas del "planeta rojo".

Como consecuencia de la invasión a Ucrania, y de las ulteriores sanciones a Rusia por parte de numerosos países, el lanzamiento del robot, y de toda la misión, se postergará por lo menos dos años, según expertos consultados por el diario The Guardian.

El equipo de la misión ExoMars sería llevado a Marte a bordo de un poderoso cohete espacial ruso, pero toda cooperación espacial entre Rusia y Europa se ha visto congelada por la guerra en Ucrania.

Incluso, la prórroga podría prolongarse toda la década, afirma uno de los especialistas consultados por el diario. "Y para entonces, la tecnología de la misión podría haber quedado obsoleta", agrega.

Problemas para la EEI

Rogozin agregó que las propuestas de Roscosmos sobre cuándo terminar la cooperación con las agencias espaciales de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Japón serán dirigidas pronto a las autoridades rusas. Anteriormente dijo que las sanciones podrían "destruir" la asociación entre Estados Unidos y Rusia en la Estación Espacial Internacional.

A pesar de las tensiones, un astronauta estadounidense y dos cosmonautas rusos aterrizaron a salvo en Kazajstán el miércoles después de abandonar la estación espacial a bordo de la misma cápsula.

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