El cambio de la calificación legal sobre la muerte de la mujer húngara, Melina Persotzi, a manos del federaense Daniel "Loli" Brilla (se cambió el apellido a Briglia por descendencia italiana) y su confesión escrita en un diario que dejó en la casa de un amigo y este entregó a la Policía. "Loli", se aseguró quedar en España, hasta el final de sus días, la única condena que prevé la ley española es la prisión perpetua.