LA RUTA DE LA MUERTE

Editorial 16/09/2021 Por Editor
Algo sucede con la Autopista Mesopotámica que todos los días hay más accidentes, algunos mortales, como el de ayer, donde una señora perdió la vida y otra persona, en otro hecho, resultó gravemente herido y se encuentra en recuperación en el hospital Masvernat.
EDITORIAL 16 DE SEPTIEMBRE

Ambos accidentes con una diferencia de pocos kilómetros, suceden en la misma cinta asfáltica que suplantó la antigua ruta de cemento que presentaba serios deterioros que eran causas de frecuentes hechos en los que resultaban lesionados, estimando que era por el mal estado de la ruta, que había sido popularmente nombrada como “la ruta de la muerte”.

Para algunos, se producen los despistes a esta altura de la ruta porque son gente que salen de Buenos Aires y llegan cansados pero, contra esta tesis, surge que mucho van en sentido contrario y han salido más cerca, por lo cual no pueden estar ya cansados e igualmente terminan accidentados.

No sugerimos que haya algo sobrenatural o maléfico sino que debería ser materia de estudio el porqué se producen los accidentes para tratar de prevenirlos.

No es el caso de llamar a un espiritista ni a un chamán o curandero, sino a técnicos en accidentología vial, los que deberían responderse algunas preguntas básicas.

¿La ruta está en buenas condiciones? ¿Tiene la cartelería vial adecuada para señalar velocidades, distancias y lugares de descanso? Todo puede estudiarse y dar una respuesta válida que sirva para prevenir más accidentes.

El concesionario está interesado en lucrar con el peaje pero no parece interesarse que es lo que ocurre con quienes oblaron el pago y a los pocos kilómetros terminan accidentados sobre la ruta concesionada.

Ni siquiera la repetición diaria de casos parece llamarles la atención y como ellos no se preocupan, tampoco lo hacen las autoridades de Vialidad Nacional que por ser una ruta nacional tienen la obligación de controlar su uso.

Tampoco las autoridades locales se preocupan de preguntar a Vialidad el por qué ocurren tantos accidentes y no lo hacen porque suceden fuera de sus ejidos municipales. Así que todo queda en un cono de sombras donde nadie parece ser responsable de ver el por qué ocurre lo que sucede y es Salud Pública la que debe hacerse cargo de atender a los heridos resultantes de los accidentes que se originan sobre la autopista con el alto costo que ello representa.

Claro que no es el problema principal, la cuestión económica, sobre ella están los derechos de los usuarios que utilizan la autovía de transitar por ella con la mayor seguridad posible. Entendemos que no hay 100 % de seguridad transitando por cualquier autopista porque existe el error humano que es causante de una gran cantidad de accidentes, pero debe ser tarea de los que ganan dinero con su concesión, la de prevenir de la mejor forma posible y eso es lo que no se está verificando, pareciera como que no les interesa nada lo que ocurre sobre la autopista. Se limitan a lo mínimo indispensable y aquí la culpa no la tiene el chancho sino los que le damos de comer. 

Se hacen tantos proyectos inútiles que sería bueno alguien decida ponerle el cascabel al gato y presentar un proyecto para que los concesionarios de la ruta 14 cumplen con los pliegos que oportunamente se obligaron. No para que paguen más sino para que protejan las vidas de quienes transitan por su autopista.  

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