
Las sondas de la India y Rusia alcanzan con éxito la órbita lunar, listas para conquistar su polo sur
Editor
La carrera por el polo sur de la Luna sigue emocionante. Ninguno de los dos candidatos a posarse por primera vez en el tenebroso polo sur lunar cede ni un milímetro en su plan de vuelo y todo indica que el vencedor se decidirá cuando se pongan a prueba los sistemas de aterrizaje. Tanto la sonda india Chandrayaan-3 como la rusa Luna-25 han realizado con éxito, y con pocas horas de diferencia, sus últimas maniobras de emplazamiento en la órbita lunar más baja. Ya solo queda que intenten tomar tierra suavemente: el aparato de Roscosmos, el 21 de agosto; y dos días después, el de la Agencia India de Investigación Espacial (ISRO).
“¡Luna-25 entró en la órbita de la Luna!”, celebró la agencia rusa en un comunicado. “¡Por primera vez en la historia moderna de Rusia, una sonda robótica alcanzó la órbita de la Luna!”, enfatizaba Roscosmos. Concretamente, a las 12.03 hora de Moscú (11.03 hora peninsular española), el módulo realizaba con acierto la maniobra de frenado, tras cinco días de vuelo, para quedar emplazado en torno al satélite de la Tierra, a 100 kilómetros de su superficie.
Según explica Roscosmos, dos encendidos del sistema de propulsión de la sonda, que en total duraron algo más de 300 segundos, colocaron a la Luna-25 en su posición idónea de cara al intento de aterrizaje del próximo lunes. “Todos los sistemas de Luna-25 funcionan con normalidad”, añade la agencia rusa, “y la comunicación es estable”.
Seis horas antes, Chandrayaan-3 había realizado la quinta y última maniobra de órbita lunar, quedando a unos 150 kilómetros de su superficie, según lo previsto. “Es hora de prepararse, ya que el módulo de propulsión y el módulo de aterrizaje se preparan para sus viajes separados”, explicaba ISRO. Al contrario que en el caso de la sonda rusa, que volaba sola, el aparato indio que se pretende posar en la Luna ha viajado propulsado junto a otro módulo y debe separarse antes de aterrizar. Esa maniobra está prevista para este jueves, la última prueba delicada antes de la más difícil de todas: tomar tierra con suavidad.
Aunque coinciden prácticamente en el tiempo, la agencia espacial rusa aseguró antes del lanzamiento que las dos misiones no se estorbarán porque tienen dos objetivos muy alejados: “No hay peligro de que interfieran entre sí o colisionen. Hay suficiente espacio para todos en la Luna”, aseguró un portavoz de Roscosmos a Reuters. El lugar elegido por Rusia para aterrizar está junto al cráter Bogoslavsky, a unos 120 kilómetros del escogido para Chandrayaan-3.
Ambas misiones se disputan la medalla de oro en una nueva carrera espacial, la de los hielos lunares. Nunca un artefacto se ha posado junto a los oscuros y gélidos cráteres del polo sur de la Luna, donde los científicos creen que hay grandes cantidades de agua helada, un elemento decisivo en los próximos saltos de la exploración espacial, ya que puede servir de combustible, de fuente de oxígeno y de líquido para beber. No obstante, los competidores más serios para conquistar ese hielo son las dos superpotencias, EE UU y China.


Protesta contra las políticas de ahorcamiento del Gobierno: “Nadie se salva solo. Sin ciencia no hay futuro”

Apagón eléctrico en todo el mundo: esta será la fecha del próximo corte de luz, según la IA

Predecir la sequía con IA: el proyecto de tres jóvenes argentinos en el que se fijó la NASA

Starlink lanzó su antena portátil en la Argentina: cuánto cuesta y cómo instalarla

Nueva certificación gratuita y no arancelada en ciberseguridad para profesionales tecnológicos



Detuvieron a una pareja de más de 30 años y los imputaron de ser los "entregadores" de una tentativa de robo del club San Martín.

Domingo con buen sol en la mañanita concordiense aunque anuncian lluvias a partir de la tarde-noche.

Puja por regalías y una reunión con funcionarios nacionales, en la agenda oficial del desarrollista gobernador.
.




