
El hospital Masvernat reconoció que "se equivocó" en la entrega de una beba muerta a su familia para que sea sepultada.
Inconcebible pero real. Ocurrió y no es un invento macabro, la realidad supera cualquier ficción. Ocurrió en Concordia, ciudad en la que cualquier cosa puede pasar y ya nada podría extrañar a propios y extraños, pero llevar el cuerpecito de una beba muerta para sepultarla en Feliciano y darse cuenta que no es la hija de la madre que quería sepultarla, originó un legítimo reclamo, que encontró respuesta del hospital, diciendo que habían ubicado a la beba en la morguera del nosocomio. Triste y lúgubre final del cual seguramente, nadie se hará cargo.