“EL BICHO” ESCONDIDO

Editorial 18 de julio de 2021 Por Editor
Al final se ubicó al desaparecido José “El Bicho” Romero quien, según su abogado, fue ubicado por un transeúnte que lo conocía quien lo llevó a la Comisaría de La Criolla y la angustia que embargó a gran parte de sus vecinos y a la comunidad toda se transformó en indignación. Desde “no podés ser tan p….” a pedir que pague con servicios a la comunidad los extraordinarios gastos que incurrió su búsqueda.
bicho bolita

Las reconvenciones vienen porque el hombre sabía que lo buscaban. Todos los medios hablaban de la infructuosa búsqueda y él no dijo nada, siguió escondido, no se sabía anoche si estos días lo pasó a la intemperie bajo el frio y la cerrazón de las invernales madrugadas en medio de algún campo, bajo un árbol, con sed y hambre.

Según el abogado Jáuregui, que representa a la familia, el hombre se habría ausentado de su casa por un problema laboral y tenía intenciones de quitarse la vida, pero no se animó por lo cual siguió deambulando sin destino.

Lamentable, casi doloroso que haya tomado el pelo a sus vecinos que ciertamente lo aprecian y quieren, por lo que no merecían que los hubiera embarcado en esa interminable búsqueda.

Obviamente que Romero tiene problemas, posiblemente como los tenemos todos, pero esto no lo habilitaba a mentir por omisión. Sabiendo que lo buscaban y que cada vez se requerían más recursos que son escasos y no se pueden “tirar” en una búsqueda inútil pues “El Bicho” no estaba muerto sino tranquilamente escondido.

La Policía fue distraída de su función de prevención para aplicar hombres y recursos en la búsqueda del escondido. La justicia está ciertamente colapsada de casos y sus fiscales debieron trabajar a destajo para investigar una desaparición que no fue tal. Es un verdadero despropósito y hasta el abogado de su familia, estaba anoche indignado porque había adelantado previamente que era posible que hubiese tomado una “determinación”.

Si estuviéramos en un país que tiene leyes más estrictas, como aquella que al ladrón se le corta la mano, “el Bicho” sería azotado con una docena de latigazos en la plaza pública, como mínimo. Aquí es posible que se lo reconvenga y nada más.

No está tipificado como delito esconderse porque no son frecuentes los casos en que los escondidos se hacen pasar como “víctimas” e insumen a su familia, población y funcionarios en la angustia de buscarlo en campos y montes. Como esto revela que el hombre no está bien, debería ser enviado a realizar una evaluación sicológica o internarlo hasta que se compruebe que no es un peligro para sí, su familia y la comunidad, en la famosa sala 8 del hospital Heras.

Debería salir curado, de lo que es seguro que nunca más se le ocurrirá esconderse más que debajo de su cama. Lamentable todo, apareció, pero sus actitudes no fueron coherentes como las que se puede esperar de un buen padre de familia sin embargo, su estado “depresivo”, puede amparar conductas que no sean las lógicas y conviene terminar este tema cubriéndolo con un manto de comprensión y piedad.

@diarioelsolconcordia

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