Marcos B. Roisman

Editorial 30/04/2022 Por Editor
La triste noticia del fallecimiento de Marcos Roisman nos deja sorprendidos. “Marquitos” para quien escribe era uno de sus tantos amigos, no de aquellos que se reúnen a cada tanto, pero con una amistad cimentada en largos años, de complicidades entendidas y transitar juntos este soplo de vida que nos ha regalado el Creador.
Roisman

Qué mejor que ocupar ese lapso de tiempo terrenal en compañía de seres luminosos, afables y de buen humor como el que tenía Marcos y así sucedía cada vez que nos encontramos, tal vez empezábamos a hablar de negocios y terminábamos riéndonos de situaciones vividas y hasta de nosotros mismos.

“Marquitos” no era un consultor espiritual, ni el psicólogo del grupo, pero uno sabía que estaba ahí para llamarlo si simplemente quería escuchar una palabra amiga y esa sola conexión espiritual fue, un cable a tierra, un disipador de las sombras que, a cada tanto, nos invaden y para vencerlas necesitamos la luz que dimana de estos seres especiales que tienen luz propia aunque algunos la ven y otros no.

Sentía esa vibra en él y su gesto adusto que terminaba en una carcajada apenas empezábamos a “te acordás Marcos cuando….” no eran historias de grandes epopeyas, ni de la conquista a la Luna, eran esas simples cosas que nos ocurrían a cada tanto como seres comunes y normales, con vidas contemporáneas, aunque siempre pensé que Marquitos era un guerrero en los negocios y en la vida.

Se fue antes, pero cuando me toque traspasar esas barreras invisibles hacia donde se encuentra hoy, lo haré tranquilamente pensando que ese lugar me esperará el amigo, entonces esta no es una despedida sino un hasta siempre.

Luis A. Mazurier

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