Tras la angustia de ir perdiendo 2 a 0 y meter tres goles al hilo. Los concordienses salieron a festejar en cada casa y en cada barrio. Como siempre el epicentro estuvo en la Plaza 25 de Mayo, donde la alegrìa fue desbordante.
Mientras el despliego policial por los festejos en la Plaza Principal de Concordia fue de blindaje total con retenes en las esquinas y policías armados con armas largas cargadas de postas de goma. En el barrio Nébel se producía un enfrentamiento entre vecinos al lanzarse pedradas contra una columna que se manifestaba alegremente por las calles.
En uno de los tantos procedimientos de prevención del contrabando, la Prefectura Naval de Concordia, detuvo a un concordiense que pretendía pasar en una modesta chalana cigarrillos paraguayos para Salto y ahora la Justicia lo condenó.