Posteriormente, la decisión quedó oficializada mediante un decreto que dispuso la suspensión de la jornada laboral en todo el territorio ecuatoriano tanto para el sector público como para el privado durante el viernes 26 de junio de 2026.
Además, el documento estableció que el feriado será no recuperable, con el objetivo de permitir que todo el país celebre una de las victorias más importantes en la historia del fútbol ecuatoriano.

















