Existe gran preocupación en el Conicet por los ajustes y calificaron a la situación como "crítica"

Ante las posibles medidas de ajuste en Conicet, directivos en Entre Ríos expresaron preocupación y remarcaron la necesidad de visibilizar el trabajo del ente.
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Esta semana trascendió de forma no oficial el contenido de una reunión que habrían mantenido las máximas autoridades del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) donde se habría determinado una serie de medidas de ajuste que afectarían a las unidades ejecutoras en todo el país. La información generó preocupación en la comunidad científica que se desempeña en el Consejo y la totalidad de sus trabajadores se encuentra en un estado de incertidumbre y preocupación. En el marco de esta compleja realidad, en diálogo con los cuatro titulares de las sedes de Conicet en Entre Ríos: la doctora Mariana Brea del Centro de Investigación Científica y de Transferencia Tecnológica a la Producción (CICYTTP); el doctor Gastón Schlotthauer del Instituto de Investigación y Desarrollo en Bioingeniería y Bioinformática (IBB); la doctora Eva Mara Petitti del Instituto de Estudios Sociales (INES) y María Beatriz Gómez del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de Entre Ríos (ICTAER).

“El tema que más preocupa es que ya vivimos esta situación en la década de los ‘90”, expresó Brea en referencia a uno de los puntos más fuertes de la minuta de directivos que circuló mediáticamente, donde se habría dispuesto que el presupuesto 2023, correspondiente a 7.500.000.000 pesos, se repetiría en 2024. De suceder esta situación, el dinero disponible alcanzaría para abonar sueldos hasta la mitad del año, pero los cuatro directivos de Entre Ríos coincidieron en que aún no recibieron ninguna información oficial al respecto. “Si este presupuesto se repite, no vamos a llegar ni siquiera a la mitad del año”, advirtió Brea e indicó: “En este momento estamos haciendo un gran esfuerzo para afrontar los gastos ya que estamos con los últimos fondos, dado que no se giraron aún los de 2024”. En esta línea la directora del CICYTTP explicó que, tradicionalmente, es a esta altura del año que se gira a los centros la primera cuota de fondos para el año siguiente, pero en esta oportunidad no sucedió así. “No sabemos hasta cuándo esperar, tampoco hay un aviso oficial al respecto. Todo lo que escuchamos es por trascendidos y no hay ningún decreto o medida oficial. Solamente tenemos una certeza, que es la baja de empleados administrativos, llamados ‘Artículos 9’”, comentó Brea.

Consultados si todas las sedes de Conicet en la provincia reciben el mismo presupuesto, Schlotthauer explicó: “No, no tenemos los mismos fondos ya que cada instituto elabora su propio presupuesto que debe ser aprobado por el Consejo Directivo y luego pasa al Centro Científico Tecnológico, ubicado en la provincia de Santa Fe. Allí se discute nuevamente -puede aprobarse o modificarse- luego se sube por sistema a Conicet y el directorio decide la cifra final”.

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La titular del CICYTTP, además, detalló que en los centros donde se trabaja con muestras de laboratorio se vive una preocupación diaria: “Es crítico ya que, por ejemplo, nosotros tenemos muchos freezers donde se conservan muchos materiales. Por lo tanto, si nos cortaran la luz, sería un problema extremadamente grave y por ese motivo minimizamos el uso de aires acondicionados, hacemos uso razonable de la luz, ventiladores e incluso de otras heladeras". En esta línea, la directora de ICTAER sumó: “Lo que serían gastos fijos de servicios los abona la universidad, pero eso no significa que no debamos tomar recaudos porque las Facultades están en la misma situación de CONICET. También trabajamos con reactivos, por ejemplo, que cuestan fortunas y se cotizan en dólares, no hay presupuesto que resista a eso. Somos inquilinos y debemos extremar las medidas de cuidado de los recursos”.

“Es una incertidumbre constante”

Uno de los miedos que causa la situación actual es el miedo ante la posibilidad de que las investigaciones en curso o futuras se den de baja, por lo tanto, un importante número de investigadores podrían quedarse sin trabajo. “Teniendo en cuenta la situación actual, en riesgo se está siempre. Sin embargo se debe recalcar que siempre buscamos la vuelta para sacar adelante los proyectos, ya sea haciendo alianzas con otros institutos o universidades. En este sentido somos muy resilientes, pero tanto los investigadores como los becarios están bastante asustados”, observó Gómez.

Asimismo, la doctora Brea comentó que otro temor que surge es la partida de jóvenes investigadores o becarios al exterior ante la situación de incertidumbre: “En los noventa se fue muchísima gente y ahora debemos volver a pensar en eso, que los jóvenes se vayan al exterior para buscar un mejor sueldo o equipos de laboratorio donde hayan insumos. Esto significaría desarmar grupos de investigación que tardan 15 o 20 años en conformarse, teniendo en cuenta que nuestro presupuesto representa el 0,34% del PBI y se lo pone en jaque y se lo destruye de esta manera, con todos los años que hemos trabajado, me parece criminal”.

“Más que riesgo de quedarnos sin trabajo, es una incertidumbre constante”, repuso el titular del IBB y subrayó la necesidad de una información oficial para tener más certezas en el futuro. “Hay que esperar, porque el haber aprobado un presupuesto del año pasado no implica que el Estado gire más fondos luego, que es algo que ya sucedió en 2021”, explicó el ingeniero y agregó: “Esperamos que las autoridades tengan un accionar similar a ese y ojalá que actualicen los montos en base a la necesidad del próximo año”. Consultado por la realidad que se vive en el IBB, detalló: “Ya hicimos el presupuesto y nos dio una cifra superior al monto que nos entregaron el año pasado. Ojalá que se nos apruebe, porque si se repite el presupuesto 2023 no podremos funcionar y deberemos cerrar ciertas zonas ya que, en el IBB, tenemos ambientes o espacios que funcionan a cierta temperatura o con filtros que se cambian a diario para realizar ciertos estudios”.

“Se juzga y persigue a los investigadores, acompañado de una política de recorte”

En septiembre de este 2023 el entonces candidato a presidente, Javier Milei, había expresado sus intenciones de transformar a Conicet en “una oficina de ciencia para limpiar lo que ensuciaron los que escriben estupideces” y afirmó: “El Conicet como existe hoy, no va a existir más. En un país donde tenés 40% de pobres, donde el 60% de los chicos son pobres, ¿tenés recursos para estar financiando el ano dilatado de Batman o las canciones de Arjona? Vos tenés cosas que son urgentes para estar financiando toda esa porquería”. A partir de allí, desde La Libertad Avanza, se inició una campaña que se concentró en Tik-Tok dando los motivos por los cuales el ente científico debía cerrar sus puertas.

Consultada por los efectos que tuvo esta campaña discursiva, la titular de INES reflexionó: “Los discursos que se generaron en torno a CONICET, en principio, fueron contra las ciencias sociales, pero luego también contra las otras ramas. No obstante se leen sólo los títulos de artículos o ponencias y se procede a perseguir a los investigadores que se especializan en ciertos temas, acompañado de una política de recorte” y recordó: “Durante la década de los ‘90 a la demógrafa Susana Torrado, que hizo un importante número de investigaciones que dieron resultados relevantes en torno a población y organización familiar en Argentina, el ministro de Economía de ese momento, Domingo Cavallo, la mandó a lavar los platos”.

Además, Petitti observó que la ola de descréditos, que también sucedió en 2017, surge a partir de “juzgar los titulares, pero sin ver los problemas o contextos detrás de las mismas. Se animan a decir que no aporta a la sociedad”. No obstante, los cuatro directivos remarcaron la fuerte necesidad de difusión científica que tiene el ente: “Se puede hacer más, pero a veces las personas que hablan y juzgan a Conicet no entraron nunca al sitio web para ver qué es lo que se hace. Se cae en un discurso peligroso en contra de la ciencia y la soberanía del Consejo, que marca una agenda de temas a estudiar en diálogo con las provincias que nos guían en lo que hace falta estudiar para que la región pueda desarrollarse”.

Asimismo, Brea consideró que los distintos centros individualmente trabajan incansablemente en la difusión por distintos medios: “Tenemos redes sociales y constantemente comunicamos el trabajo que se hace, también en las páginas web. No obstante, no llegamos a determinados sectores” y observó: “Estamos dentro de nuestro propio círculo y hay espacios donde no entramos a divulgar. No puede ser que no se conozca lo que estamos haciendo, pero hay algo ahí que aún no logro entender. Toda la crítica o desprestigio en las redes sociales, como Tik-Tok o X (ex Twitter), surge de una persona que hace lo que quiere desde un avatar”. Además, la investigadora advirtió en el peligro que han conllevado las fake-news en el imaginario colectivo sobre el CONICET: “La divulgación es una tarea más de nuestro trabajo y es el resultado de años de investigación, muchas horas en laboratorio, trabajar más de 14 horas al día y en ocasiones trabajar fines de semana o en vacaciones. El investigador vive pensando en lo que hace y sueña buscando respuestas, por eso duele tanto, porque es nuestra profesión. Mientras tanto, hay personas que dicen que nos deberían echar, que no hacemos nada, que somos ñoquis, porque hay mucho desconocimiento”.

Finalmente se consultó a los directivos, en el caso de que estas medidas de ajuste se confirmen, por posibles acciones como manifestaciones, envío de documentos para que el Directorio reconsidere la situación u otras operaciones para hacer frente a la situación crítica, a lo que respondieron: "Vamos a esperar a ver cómo se desarrolla la situación, pero nos gustaría tener más certezas al respecto", comentó la doctora Gómez y agregó: "Estuve presente recientemente en una reunión de Consejo Directivo donde tuve que leer esta minuta del Directorio y terminé con un nudo en la garganta. A lo mejor es fin de año y muchas personas están cansadas, pero estaría bueno tener un documento listo para tener en contemplación alguna medida".

Por su parte, el doctor Schlotthauer indicó: "Es una buena oportunidad también para ponernos a disposición de las nuevas autoridades provinciales, que estén al tanto de nuestras capacidades y que sepan que estamos a disposición para colaborar en las líneas de trabajo que hagan falta para el desarrollo de la provincia".