Gob er ola de cuidados

Busti y la causa de los contratos truchos: “La competencia es estrictamente provincial”

Política 29/07/2021 Por Editor
El exgobernador de Entre Ríos habló sobre los temas más candentes de la realidad provincial.
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El exgobernador de Entre Ríos por tres mandatos, Jorge Pedro Busti, habló con el programa Cuestión de Fondo sobre los temas más candentes de la realidad provincial: las listas de candidatos para las próximas elecciones y la incidencia del poder central; la causa de los contratos truchos legislativos, en la que defendió la resolución de la jueza Barbagelatta; su relación con el gobernador Gustavo Bordet y con el presidente Alberto Fernández.

 —¿Cuántas listas de candidatos armó en su vida política?

—Unas cuantas…

¿Le sorprendió algo de esta última del peronismo para las PASO?

—Bueno, yo no he tenido participación en nada, es decir, nadie del orden provincial me llamó para pedirme opinión, no han tenido por qué tampoco. El único que me llamó fue el presidente de la Nación el viernes a la mañana. El sábado era el cierre de listas. El viernes a la mañana me llamó el embajador en Uruguay que es mi amigo, Alberto Iribarne, y me dijo que el presidente me quería hacer una consulta sobre el tema electoral, le dije que por supuesto. La llamada se produjo y me preguntó qué opinaba para que encabezara la lista Enrique Cresto. Yo le dije que para mí era una medida acertada para hacer una disputa digna, porque era una situación difícil, no era fácil, pero de cualquier manera si enrique se lo proponía y lo acompañaba y convocaba a todos los sectores, porque está todos los matices del peronismo en distintos lugares, se podía hacer una disputa digna en Entre Ríos. Me agradeció, me dijo que le daba una tranquilidad porque él estaba pensando en que Enrique Cresto encabezara la lista. Pero eso fue lo único que me enteré. Después me enteré por los medios de comunicación.

¿No hubo demasiada incidencia nacional para elegir los candidatos? Porque estamos hablando de un funcionario nacional, una número dos que es cercana al kirchnerismo…

—No sé, supongo que habrá participado el gobernador.

¿Pero cuánto de margen tiene un gobernador ante el poder nacional y más en elecciones de medio término?

—Lo que pasa es que esta es una elección muy particular, porque son elecciones de diputados nacionales, gente que va a votar en el Congreso de la Nación, y el gobierno necesita gente que vaya y defienda sus proyectos.

¿Pero usted tuvo, en su momento, incidencia de Menem, de Kircher, a la hora de definir las listas?

—Sí, por supuesto. Una vez tuve que cambiar una en la primera presidencia de Kircher, pero bueno, estas son cosas que suceden. Yo creo que el gobernador ha hecho un equilibrio y ha jugado de esa manera. Creo que tampoco otro margen no tenía. De cualquier manera es así. El primero lo eligió el presidente y después viene el resto de los candidatos que son sectores del kircherismo, a la dipuada Gaillard la conozco, pero al tercero no. Y me extraña que en el quinto lugar vaya Lucas Larralte que es un muy buen referente y además fue un muy buen senador. Realmente sería un atractivo interesante.

¿Le sorprendió este acuerdo, de unos días antes, de Enrique Cresto con Dolores Etchevehere y Grabois?

—Yo creo que era algo que él tenía que hace, porque no podía tener fuego de adelante, de atrás, del costado. Creo que lo que hizo es correcto, no sé cuáles son las condiciones. De lo que dijo de mí no tiene ningún sentido, si alguien sufrió El Diario de Paraná de los Etchevehere fui yo, si alguien se toma el trabajo de leer los editoriales de los diarios… era otra época, no estaban las FM, las redes sociales, la televisión, y El Diario marcaba una línea política. Era muy duro. A mí no me querían atender cuando vine con los primeros comunicados de la vieja Unidad Renovadora Peronista, me hacía esperar abajo, bajaba por la escalera y me preguntaba quién era. Después me Luis Féix Etchevehere me dijo que era fuertemente antiperonista, pero que era una tribuna de la república, que por lo tanto cuando El Diario me dijera algo en contra yo tenía la posibilidad de replicar. Pero bueno, El Diario era duro. Son reglas del juego.

¿Qué le preocupa más hoy por hoy de la realidad de la provincia?

—Yo creo que la está surfeando bien Bordet, en cuanto a la situación, pero creo que indudablemente el tema del endeudamiento es un tema que está ahí, que lo va manejando. El tema de la Caja de Jubilaciones, tarde o temprano va a haber que convocar a todos los sectores y buscar equidad en el sistema jubilatorio porque indudablemente, más allá de que se administre la Caja correctamente no tiene solución.

¿Cuánto siguió de cerca la causa de los contratos truchos legislativos?

—Yo la verdad que estaba tranquilo porque sabía que en mi gestión no había ninguna denunca de nadie que hubiera denunciado que le pidieron plata por el contrato, no había ninguna mesa paralela a mi gestión que manejara el tema contable que era de Abel Benedetti, al cual yo después que dejamos la gestión le llevé varias veces mi perrito, porque él cuidaba perros y tenía un criadero y vivía con una humildad.

Sus colaboradores directos reconocieron a este medio que hubo varios intentos desde el Senado para ingresar el sistema de los contratos truchos en Diputados y que se tuvieron que poner firmes para que ello no sucediera.

—Yo creo que hay dos actitudes en las defensas que tienen todo el derecho de defender a quienes les encontraron alguna supuesta irregularidad. Uno, el manejo del doctor Barrandeguy dentro de la Justicia y del marco de la Ley, y después los que hacían operaciones de otro tipo. Pero uno no ofende a quien quiere sino a quien puede, y en esto a la corta o a la larga la verdad está. Lo que pasa es que han rozado a gente que les han tocado su honor y eso está mal. Uno ya tiene el cuero duro, pero no podían encontrar nada. Y además yo me atengo estrictamente a la resolución de la doctora Marina Barbagelatta, es una pieza jurídica lo que dice, yo creo que la competencia es estrictamente provincial.

¿Cómo interpretó la resolución del juez federal Alonso de llevar la causa de los contratos a la justicia federal?

—La verdad que es muy elemental la resolución. Pero bueno es contundente la resolución de Baragelatta. Se hicieron las periciales y se demostraron que hubo pruebas truchas. Pero esto al ser un conflicto de poderes, inevitablemente va a ir a la Corte y va a demorar… a lo mejor nosotros no lo vemos. Pero creo que han logrado el objetivo que querían, que esto no se resuelva, que no se investigara y patear para adelante.

Sus colaboradores administrativos en Diputados mencionaban que desde el Senado en ese período 2007-2011, el mismo cuñado del exgobernador, Juan Pablo Aguilera, fue quien en persona trató de introducir el sistema.

—Yo nunca tuve contacto con Juan Pablo Aguilera, yo pedía, para aceptar ser el primero de la lista, que sabía que iba a ser el presidente de la Cámara, atenerme a todas las reglamentaciones de la AFIP, de Rentas, cosa que en ese momento yo tenía cierto poder que me permitió convencer a un bloque que tenía su peso político y querían seguir con las reglas de antes. Pero lo hice y por eso estoy tranquilo, absolutamente.

¿Cómo siguió la situación en torno al exvocal del STJ Emilio Castrillón y su salida del alto cuerpo?

—Yo no quiero meterme con el tema de de Castrillón porque yo fui el que lo propuso. Una sola vez le pedí algo y la verdad que terminó mal, por la hija de un amigo que había una vacante en la Defensoría del Superior Tribunal y bueno, él se opuso y me dijo cosas que a mí no me gustaron, yo le contesté, y ahí se terminó la relación. Y después de lo que pasó no tengo ni idea ni quiero meterme en el tema.

A la distancia ¿no le provocó más dolores de cabeza que satisfacciones el hecho de haberlo propuesto a Castrillón antes de finalizar su último mandato?

—Lo que pasa es que era un compromiso que yo tenía con él. Lo cumplí porque él iba a ir de candidato a diputado nacional y del Gobierno nacional querían poner candidatos ellos, entonces yo le ofrecí ser diputado provincial, me dijo que aceptaba pero quería después ir a la Justicia. Le dije que sí, que iba a cumplir y cumplí. Lo que pasó después yo ya no lo manejo.

¿Y cómo está observando usted la realidad del Poder Judicial? ¿Qué cosas buenas ve y qué cosas habría que cambiar?

—Yo creo que el tema del Poder Judicial lo que a mí me llama la atención es, mucha veces, la lentitud con la cual se resuelven los temas. Me gustaría que se resuelvan más rápidamente. Indudablemente que los abogados defensores tratan de dilatar, hace su juego con las herramientas procesales, pero a todos nosotros, como le gustaría al que lo juzgan, no estar permanentemente en la picota. Cuando a mí me denunciaron fuertemente no le fui a llorar a nadie y la tenía frente mío a una Fiscalía con el claro objetivo de desmerecerme socialmente. Yo era el convencido que los fueros no existen. Cuando yo me enteraba por un medio de comunicación que me iban a insertar una denuncia, yo me presentaba inmediatamente donde sea, en el Juzgado que sea, porque tenía copias de todo, y pedía defenderme y de esa manera logré que no me pudieran imputar en ninguna causa, la única manera es defenderse en el momento, en 14 denuncias penales no me refugié en ningún fuero. Y además, en el medio de todas las denuncias nos presentamos con Julio Solanas, en medio del período de Montiel, yo de candidato a senador nacional y él de candidato a diputado nacional, que él no había solucionado tampoco su tema en la Justicia y sin embargo ganamos.

Sus palabras suenan como mensaje a Sergio Urribarri. ¿Alguna vez le consultó qué hacer ante denuncias de corrupción?

—No, a mí no me consultó, cada cual hace lo que cree que tiene que hacer. Mi posición era esa. Para mí el fuero, cuando se juega el honor de una persona no existe. Refugiarse en el fuero es una cuestión del siglo pasado, para mí hay que presentarse, atenerse a derecho y chau.

Urribarri era uno de sus principales hombres de confianza. Usted lo formó de alguna manera, lo trajo cuando era un dirigente muy joven. Sin embargo ustedes terminaron muy distanciados ¿Hce cuánto que no habla con el actual emnajador en Israel?

—No, nos hemos encontrado en las asambleas legislativas y ahí hemos hablado, yo no soy una persona que vive del resentimiento, cuando disputé con él, disputé fuertemente, me tocó perder, ocupé el lugar que la gente me dio y nada más. Para mí ahí terminan las cosas, no lo llevo al plano personal al tema.

¿Y cuánto le sorprendió que sobre Urribarri y sus familiares existieran más de 10 causas por delitos de corrupción?

—Yo creo en el principio de inocencia en todo el mundo. Lo que tendría que pasar es que la Justicia se expida para tranquilidad de él y de la gente que quiere justicia rápida.

¿Esa cantidad de causas no lo inhabilitaba a Urribarri para ser embajador argentino en Israel?

—Eso no me corresponde a mí, creo que no porque por algo lo habrá evaluado el presidente. Además fue a la comisión de acuerdos del Senado, se aprobó, cumplió todos los pasos legales.

¿La relación con Gustavo Bordet sigue siendo buena? ¿Habla con él?

—Yo utilizo el método del WhatsApp, salvo la asamblea legislativa que para mí que fui gobernador es una cuestión importante desde el punto de vista constitucional. Y la última vez que lo vi fue cuando inauguraron donde era el cine Sáenz Peña, el lugar para la banda de la Policía, que es la banda creada por Francisco Ramírez, ahí estuve, y él me preguntó si al otro día iba a Uruguay, le dije que sí, cruzamos palabras, al otro día nos encontramos y estuvimos junto en el acto.

Con Alberto Fernández, más allá de esa llamada del viernes ¿Ha tenido algún diálogo en este proceso de gobierno?

—No, pero cada tanto tenemos mensajes de WhatApp.

¿Le ofrecieron algún cargo desde el gobierno nacional?

—Sí, al principio del gobierno, me ofrecieron en la Comisión Administradora del Río Uruguay, le dije que me dejara pensarlo una semana, y a la semana le contesté y le dije que no porque yo todos los cargos que había tenido fueron por la voluntad popular, salvo los tres meses que estuve en Santiago del Estero que me pidió Schiaretti, pero que no porque ya consideraba que mi etapa de ser funcionario había terminado, simplemente me sentía compenetrado con la historia de Entre Ríos y opinando, porque no voy a dejar de ser un militante político hasta el último día de mi vida.

¿Para ser embajador no le ofrecieron?

—No, pero tampoco hubiera aceptado, yo no nací para ser embajador, a esta hora no me quiero poner corbatas y sacos, ni estar en cócteles ni nada por el estilo.

¿Qué le preocupó más en su momento en lo personal: el caso del secuestro y muerte del escribano Rubén Calero o el secuestro de Fernanda Aguirre?

—El caso de Fernanda Aguirre, indudablemente. El tema de Callero fue un tema que fue a juicio, se juzgó, hubo condenas, yo no tuve nada que ver. En tema de Fernanda fue un gran dolor, porque me involucré mucho con la madre fallecida, con la familia en general, con los padres, y realmente acompañado por Walter Carballo que jugó un rol fundamental, que es juez ahora en La Paz, y con José Carlos Halle que era secretario de Justicia e íbamos permanentemente todos los fines de semana, sábados y domingo a verlos, visitarlos, el doctor Julio Federik jugó un rol fundamental, pero bueno, es una gran frustración también, que nunca encontramos dónde estaba Fernanda. Se perdió mucho tiempo cuando se fue a la Justicia Federal. Yo me di cuenta porque el juez no conocía ni las calles de Paraná. Era una cosa terrible. Y en estos temas las horas son fundamentales.

Y el otro tema saliente en la causa fue la muerte de Miguel Lencina en su propia celda. Eso fue clave.

—Yo me entero cuando me estaban haciendo una nota TN. Yo no sé si Lencina hubiera hablado, era una persona muy especial, pero de cualquier manera fue un gran dolor que uno lo tiene. Aparte era el comienzo de un gobierno y tener semejante hecho era terrible.

Usted tuvo como vicegobernadores a Domingo Daniel Rossi, a Héctor Alanís y a Pedro Guillermo Guastavino ¿Con el único que tiene buena relación es con Guastavino?

—A Héctor Alanís lo llamé el otro día cuando falleció la señora, así que estuve hablando con él, era una muy buena mujer. Y bueno con Pemo a veces hablamos y a veces no, pero no tengo una convivencia. Con Rossi no hablo hace mucho tiempo.

¿Y por qué rompió totalmente con él?

—Y bueno, se dieron cosas, son públicas. Yo nunca contesté todas las cosas que él decía, pero ya está, cada cual por su camino es lo mejor.

¿Cuánto considera que incide Cristina Fernández en todo lo que se decide en este país?

—Yo creo que esta es la primera vez que el peronismo tiene que gobernar con una coalición, y eso fue bueno para el acto electoral, pero no es solamente la vicepresidenta que indudablemente fue la que lo llamó Alberto Fernández, sino también el Frente Renovador de Sergio Massa, los movimientos sociales, el sindicalismo. Ahora yo pregunto: ¿este país, con la pandemia, con el endeudamiento que dejó Macri, sin el peronismo conteniendo, aguantando, con políticas sociales que muchas veces son cuestionadas pero que son la manera de contener una situación realmente muy difícil, no hubiera explotado? Yo creo que sí. Creo que la coalición hace que existan contradicciones, y sí, es indudable porque hay que permanentemente estar hablando con los distintos sectores en ese Frente de Todos. Yo creo que Cristina Fernández incide ¿cómo no va a incidir? Es lógico que incida, pero no creo que demasiado, creo que los medios dicen: si hablan es porque hablan, si no hablan es porque están peleados, es muy difícil manejarse con una personalidad política de las características de Cristina Kirchner, solamente Alberto Fernández puede hacer ese equilibrio.

Usted hablaba con Néstor Kirchner pero no tuvo buena relación con Cristina.

—No tuve relación, pero con Néstor Kirchner sí, era realmente frontal para decir las cosas pero nosotros, si yo me quejara de la atención que tuve de él, los cuatro años de gobierno, realmente sería un desagradecido. De 2003 al 2007 con Kirchner trabajamos muchísimo por esta provincia.

Análisis.

@diarioelsolconcordia

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