Piedrazos en Avenida Frondizi: "El intendente y el jefe de Policía tienen que sentarse y buscar una solución"

Concordia 13/08/2022 Por Editor
“Quienes tienen que solucionar estas cosas, miran para un costado”, sentenció Emmanuel Bonetta, el cura de Villa Adela que fue atacado en avenida Frondizi este jueves.
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Tal como informara este medio durante los últimos minutos de este jueves se produjo un nuevo atentado sobre la avenida Frondizi, en inmediaciones de la popularmente conocida como “rotonda de Salerno”.

En esta oportunidad, malvivientes atacaron a un cura de Villa Adela, arrojándole un pesado elemento que provocó el estallido de uno de los vidrios laterales del vehículo y que, por fortuna, solo provocaron heridas leves en el párroco.

Cronistas de diario EL SOL-Tele5 dialogaron con Emmanuel Bonetta sobre el tema, quien expresó una extrema preocupación pues no se trata de una situación aislada y teme por una inminente tragedia. "Es una situación que necesitamos urgentemente que el intendente y el jefe de Policía se sienten y que, junto a sus funcionarios, tomen cartas en el asunto para que le den urgente una solución a esto”, comenzó diciendo.

“Quienes tienen que solucionar estas cosas, ahora que todavía no pasa nada grave, miran al costado. Tal vez lo hagan después, cuando tengamos que lamentar a alguien con heridas más grandes y complejas, o quizás cuando haya que lamentar la muerte de alguien”, aseveró.

Posteriormente, continuó: "Urgente necesitamos que le den una solución. Como comunidad de Villa Adela le pedimos encarecidamente al intendente y al jefe Departamental de Policía se sienten y busquen los caminos de solución. No son difíciles ni complejos; es simplemente la buena voluntad de ambos y buscar la solución para que sea posible vivir en una sociedad en paz".

Más vehículos fueron atacados

Tras haber atacado al cura, “otros vehículos más fueron apedreados en ese rato. Al menos un utilitario blanco y un camión. Cuando la Policía iba para ese lado iban haciendo señas como desesperadas, era signo de que todavía estaban tirando piedras por ahí”.

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No fueron piedras, fue un hueso de gran tamaño

“El viernes por la tarde, limpiando todos los vidrios que se habían desparramado, encontré que no me habían tirado con una piedra, sino que era un pedazo de hueso de algún animal grande que tenía el tamaño de una mano”, contó.

A su vez, aseveró que “lo mío no fue un hecho aislado, sino que es algo que ya agobia a la gente. No solamente a la gente de Villa Adela sino también a los colectivos de larga distancia”.

No son hechos aislados, pues “esta gente está constantemente atacando con piedras y, sin dudas, esperando a que alguien pare para poder abordarlo. Esto no es como algunas personas pensaban, que se trata de gurises con gomeras que tiran piedras, sino que acá fue un elemento muy grande”.

Si hubiera habido alguna persona en el asiento del acompañante, entonces estaríamos en otra situación, mucho más peligrosa y con consecuencias mucho más graves. Lo mío fueron algunas esquirlas en la mano y en la cara, de hecho me sacaba de esquirlas de adentro de la oreja porque lo deshizo al vidrio y lo hizo estallar totalmente”, expresó el cura.

“Esto me hacía reflexionar porque si iba con alguien, las consecuencias que hubiera tenido. O si no era yo, pudo haberle pasado a una familia. Si iba un chiquito sentado en el asiento de atrás, le habría impactado de lleno las esquirlas. O peor aun, podría haberlo matado, porque a la velocidad que venía semejante objeto de semejante tamaño, no sé qué habría pasado", reflexionó.

Hechos en Av. Frondizi
Zona donde ocurrieron los hechos de inseguridad.

El hecho

El párroco de Villa Adela precisó cómo fue el hecho. “El día jueves venía a Villa Adela desde una reunión en Concordia alrededor de las 11 de la noche, cuando venía entrando a la avenida Frondizi, ya habiendo pasado la rotonda de bulevar Yuquerí. Allí hay una zona de unos eucaliptos y una bajada a unos asentamientos al costado de la avenida”.

En ese momento, “de golpe y porrazo me encontré con una explosión muy grande. No sabía bien qué era lo que pasaba, cuando reaccioné me encontré con que me habían roto el vidrio del lado del acompañante así que aceleré y me dirigí hacia la comisaría de Villa Adela”.

“Allí me recibieron y les conté qué era lo que pasaba. Me dijeron que hace un rato habían venido de la zona porque habían recibido un llamado de que estaban tirando piedras desde ahí. Y para hacer la denuncia tuve que ir a la comisaría Octava de Concordia”, contó Bonetta.


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