Bruselas lanza su gran plan para desconectarse de la energía rusa

Internacionales 19/05/2022 Por Editor
La propuesta incluye inversiones de hasta 2.000 millones en infraestructuras para sortear el veto de países como Hungría al embargo de petróleo.
Úrsula
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su comparecencia este miércoles.

La Comisión Europea ha lanzado este miércoles un ambicioso plan para cerrar en el menor tiempo posible el grifo energético de Rusia. La iniciativa, movida por la urgencia de una guerra cuyas consecuencias para la seguridad del suministro y la volatilidad de los precios resultan impredecibles, es vasta, global y pretende solucionar problemas en varios rincones del continente.

La propuesta cuenta con numerosas iniciativas, que van del incremento “masivo” en inversiones en energías renovables (como los paneles solares, una de las grandes apuestas de Bruselas) a medidas extraordinarias para hacer frente al alza desbocada de la factura de la luz. Habrá compras conjuntas de gas en los mercados internacionales y financiación de hasta 2.000 millones de euros en infraestructuras de petróleo que permitan sortear el veto al embargo de este hidrocarburo que siguen planteando algunos países (como Hungría) y que se ha convertido en el gran quebradero de cabeza de los Veintisiete estas últimas semanas.

El Ejecutivo comunitario también abre la puerta a la imposición de un precio regulado a nivel comunitario para las importaciones de gas en caso de un escenario de disrupción del flujo desde Rusia, una hipótesis cuya sombra aterra en Bruselas, y que podría llevar a la necesidad de implementar los planes de emergencia nacionales, coordinados desde Bruselas, y en última instancia a un racionamiento de los suministros en el bloque comunitario.

La Comisión, además, acepta estudiar que otros países de la UE, como Italia, puedan solicitar acogerse a la llamada “excepción ibérica”, el mecanismo que ha permitido a dos países poco interconectados con el mercado eléctrico comunitario (España y Portugal) limitar de forma extraordinaria el precio del gas.

“La guerra de [Vladímir] Putin está perturbando gravemente el mercado energético mundial”, ha asegurado este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante una comparecencia. “Muestra lo dependientes que somos de los combustibles fósiles importados. Pero también lo vulnerables que somos al depender de Rusia para importar nuestros combustibles fósiles. Por eso debemos reducir lo más rápido posible nuestra dependencia energética de Rusia”.

La idea, además, es dejar de financiar al régimen de Putin, al que la UE paga anualmente unos 100.000 millones de euros por las importaciones de combustibles fósiles desde Rusia, según cálculos de Bruselas.

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