También reveló el temor que atravesó durante el proceso: “Pidieron una condena de 15 años. No solo era el terror de ir a la cárcel, sino también el terror de salir a la calle”, dijo visiblemente emocionada.
La causa se inició a mediados de enero en Ipanema, donde fue filmada realizando gestos racistas en un bar. Sobre ese episodio, aseguró: “No soy discriminadora ni racista, no tuve la intención de ofender. Pedí perdón y lo haría un millón de veces más”.


















