
Felipe Santiago Guerra fue secuestrado el 3 de julio de 1977 en Santos Lugares, provincia de Buenos Aires; no hay registro de su paso por ningún centro clandestino, pero su cuerpo apareció acribillado un mes después en Paraná, junto con otros dos militantes. Un comunicado del ejército habla de un enfrentamiento y vincula el hecho con un tiroteo en la ruta, unas semanas más tarde, en el que cayeron otros “delincuentes marxistas Montoneros”. Le toca a la justicia armar el rompecabezas.




La cifra contrasta con la noticia de la facturación de la industria farmacéutica argentina, que en el mismo período alcanzó los 3.080 millones de dólares, un incremento del 332,9% respecto a igual período de 2023, según informó la agencia EFE en base a fuentes oficiales.
En el Gobierno están preocupados por los altos precios de los medicamentos y la dispersión que existe entre los diferentes laboratorios. Lo suele repetir Federico Sturzenegger, que impulsa medidas para desmantelar el lobby de los laboratorios: “El Omeprazol genérico sale 3 mil pesos y una marca no genérica vale alrededor de 23 mil”. Aunque según señala Sajem, “si hablamos con propiedad, en Argentina no hay medicamentos genéricos. Todas son marcas. Algunos laboratorios las hacen conocer más”.














