Refuerzan los controles en los puentes sobre el río Uruguay para evitar casos de gripe aviar

Dado el estrecho contacto de nuestra provincia con el país vecino -donde se detectó gripe aviar- desde el SENASA extreman medidas de sanidad en los cruces fronterizos. También en las fronteras con Brasil.

Interés General 21/02/2023 Editor Editor
SENASA1

Aunque hasta el momento no se detectaron casos de gripe aviar en Entre Ríos, el Senasa estableció “acciones de vigilancia y reforzó los controles fronterizos en la Provincia incrementando el personal que presta funciones en los puntos de ingreso al país, en la frontera con Uruguay, dado que en ese país se registró un caso de IA”. 

“En los ingresos provenientes vía terrestre desde Uruguay en los puentes “Gral. San Martín” (Gualeguaychú/Fray Bentos), “Gral. Artigas” (Colón/Paysandú),”Salto Grande” (Concordia/Salto), se implementó la desinsectación de todos los vehículos, adicionando la acción a los controles de equipajes de los viajeros y de las cargas comerciales ya existentes”, detallaron.

Por otro lado, desde el ente nacional de sanidad y calidad agroalimentaria afirmaron que se realizan “controles en la frontera con Brasil, Bolivia y Paraguay donde verifica, diariamente, en los Puestos de Control Fronterizo, el cumplimiento de los requisitos exigidos para cargas comerciales que se exportan e importan, como también el control de equipaje de los viajeros al ingreso a la República Argentina”.

Vale recordar que, en caso de observarse la presencia o sospecha de signos clínicos compatibles con IAAP en aves o el hallazgo de aves domésticas y/o silvestres muertas, notificar al Senasa concurriendo a cualquiera de sus oficinas; por medio de la App “Notificaciones Senasa”, enviando un correo electrónico a [email protected]; ingresando al apartado “Avisa al Senasa” de la página web del organismo o enviando un WhatsApp al 11-5700-5704.

Te puede interesar
Lo más visto
nito 2

Cuando un amigo se va

TABANO SC
Editorial 28/05/2024

Cuando un amigo se va queda un espacio vac­ío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo. Cuando un amigo se va queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un río.