Giro en la investigación por el crimen de la estudiante de Medicina asesinada en Cipolletti: detuvieron al amigo

Policiales 23/12/2022 Por Editor
La joven pampeana apareció golpeada en el departamento que su vecino Pablo Parra alquilaba y murió cuatro días después. El sospechoso había hecho correr la versión del robo.
Femicidio2

El caso de la joven estudiante de Medicina que fue asesinada en julio de este año en Cipolletti, provincia de Río Negro, tuvo este jueves un giro inesperado. Un amigo suyo, que además era vecino en un complejo de departamentos, fue detenido como principal sospechoso del femicidio.

Pablo Parra (24), vecino y amigo de la estudiante pampeana Agustina Fernández (19), fue detenido en esa ciudad patagónica tras casi seis meses de investigación y luego del resultado de varias pericias.

Una muestra de ADN en una prenda de vestir que colgaba de un alambrado en una propiedad lindera a la escena del crimen fue clave para el cambio de foco en la investigación.

El joven petrolero era vecino de Agustina en un complejo de departamentos. Ella vivía en un primer piso y él alquilaba otro en planta baja. El sábado 2 de julio, la joven apareció golpeada en la casa Parra: cuatro días después murió, luego de agonizar en estado vegetativo.

La madre de Agustina, Silvana Cappello siempre sospechó de la versión de Parra, quien había dicho que un ladrón había entrado al departamento y tras robarles había golpeado a la estudiante. "Acá hay algo más que un robo. Fueron a matarla. Agustina conoce la cara del asesino", apuntó la madre. En posteos en redes sociales había pedido la detención de Parra. 

Un elemento complicó al ahora sospechoso: dijo que tras el robo se asomó por un tapial y vio una escalera con la que supuestamente huyó el atacante. Los investigadores hallaron del otro lado del muro restos de una prenda de Parra. 

Los primeros análisis genéticos habían descartado al ahora principal y único sospechoso: el perfil genético de la piel que Agustina tenía en sus uñas (producto de sus intentos defensivos), no coincide con el ADN de Parra. 

Es más, la fiscalía de Cipolletti distribuyó el identikit de un joven que fue visto en las inmediaciones del complejo donde vivía Agustina. Era un muchacho que como señas particulares tenía un piercing, un tatuaje en las cejas y en los dedos de una mano, con la palabra ROCK.

Cómo fue el crimen

El asesinato de Agustina conmocionó a la ciudad de Cipolletti, y también a La Pampa. La joven era oriunda de Santa Rosa, la capital pampeana. En marzo viajó a la ciudad rionegrina para cursar en forma presencial el segundo año de la carrera de Medicina. En la pandemia, además de estudiar, hizo un curso de auxiliar de cardiología, la especialidad que la apasionaba.

El sábado 2 de julio, Agustina sufrió un feroz ataque. Estaba en la casa de Parra, su vecino y amigo. Habían cenado juntos la noche anterior y programaron otra comida para ese día. Parra le prestaba el lavarropas, un gesto que inició la relación. Y ella incluso tenía llaves de esa vivienda.

El joven salió del complejo a las 19.20 horas. Fue a lo de su padre a devolver una parrilla, compró helado y al regresar estacionó frente al departamento con su camioneta. Pero antes pasó por un almacén que estaba cerca: habló con el dueño, Leo. Y entonces regresó a su casa.

Cuando entró estaba la luz apagada: la prendió y vio a Agustina, quien convulsionaba. Le robaron -según relató Parra- su celular, ya que le dejó cargando. Tampoco estaba el celular de Agustina. Además le robaron 1.000 dólares y una cadena de plata.

Todo eso fue parte del relato inicial de Parra. Ahora, con las nuevas evidencias que recolectó la fiscalía se espera la indagatoria al sospechoso.

La estudiante tuvo una agonía de cuatro días: después de las primeras 48 horas su estado ya fue irreversible, con muerte cerebral. En sintonía con su vocación, la familia decidió la donación de los órganos: en el secundario, en el Colegio Mabel Peralbo de Santa Rosa, Agustina realizó un trabajo grupal dedicado a la donación de órganos, donde ya alumbraba su vocación por la medicina.

Te puede interesar