Anticipo del libro inédito “Historia general de Entre Ríos y sus pueblos”

Sociedad 11/11/2022 Por Editor
LA INSTALACION DEL PARQUE TERMAL DE CHAJARÍ: Una gesta popular que no ha sido debidamente reconocida y que marcó un hito en la historiografía del federalismo municipal. El 4 de noviembre se conmemoró un aniversario más de su apertura oficial.
Historia de Entre Ríos

El autor del libro inédito Historia General de Entre Ríos y sus pueblos, Marcos  Raúl Molares -oriundo de Chajarí-, a título de adelanto exclusivo para el Diario EL SOL, anticipó fragmentos del mismo, en lo atinente a los polémicos pormenores de la construcción del Parque Termal de Chajarí.

Anticipo:

“Comenzaban a transcurrir los primeros tramos del año 2000. Era verano y en Paraná  arreciaba el calor. El gobernador de Entre Ríos, Sergio Montiel, una mañana resplandeciente y cálida, escuchaba en su despacho de la Casa de Gobierno el planteo que le formulaba el Dr. Fabián Oscar Iglesias –secretario de Gobierno de la Municipalidad de Chajarí–, que había acompañado especialmente al intendente Daniel Tisocco para esa audiencia.

Los funcionarios, asistían a la reunión como voceros del Municipio de Chajarí, a pedir la habilitación provincial para comenzar las perforaciones en busca de aguas termales, en un predio adquirido a esos fines:

-Doctor, el municipio de Chajarí ha crecido y el progreso de la zona, que es impresionante, nos obliga a darle al pueblo más y mejores servicios. Tenemos el proyecto de un complejo termal para la ciudad.

Montiel no miró a sus interlocutores. Hizo una pausa, frunció el entrecejo y disparó su respuesta:

 Sergio Montiel

-Miren, me parece que la idea no es buena. Ustedes tienen en el Departamento las termas de Federación. ¿Por qué no proyectan otra cosa? Pueden explotar otros rubros, con interés turístico, por supuesto.

Hubo un silencio. Un silencio compacto. Pesado como una mole de frustración a punto de desmoronarse; tenso como un dedo índice, pronto a apretar el gatillo de una desazón.

-Pensamos, conforme lo que  tenemos planificado, que a Federación no vamos a causarle inconvenientes de ninguna naturaleza –intentó explicar Iglesias, mientras el intendente Tisocco seguía el curso de la conversación, asintiendo–. Con un parque termal en Chajarí podremos captar turistas del norte del país y conformar un polo de atracción junto a las demás Termas de la zona. En resumen, queremos trabajar para hacer realidad una Entre Ríos Termal. ¿Entiende, doctor?

-Es una idea consensuada con los vecinos de Chajarí, que fue bien recibida –agregó el intendente de la ciudad.

Montiel, ceremonioso y con gesto adusto movió su cabeza, en señal de rechazo:

-No va a funcionar. Busquen otra opción. Para atender las demandas turísticas, es suficiente con las termas de Federación. ¿Para qué más termas en la zona?

Era la negativa, por la  negativa misma. Intereses de toda laya se conjugaban para boicotear la posibilidad de instalar un Parque Termal en la Ciudad De Amigos.

El primer mandatario permanecía firme en su postura: de nada valían los legítimos argumentos que aducían los visitantes.

-Gobernador, las ordenanzas que autorizan las obras ya están aprobadas y vigentes –se le explicó.

-No va a andar –repitió.

Ambos funcionarios se retiraron ese día, acumulando indignación y frustración, porque habían acudido al Gobernador para encontrar apoyo a la idea de implantar el parque Termal. Tamaña sorpresa se llevaron al haber escuchado un  abrupto rechazo. No lo podían creer.

Ese día se rompió lanzas con el gobernador Montiel. O, mejor dicho, él dio el primer paso para romperlas, con una actitud desaprensiva…

Iglesias recordaría, tiempo después, las impresiones que se llevaron con el intendente en esa ocasión: “Qué indignación, como si hubiéramos ido a pedirle algún peso para hacer la obra o a pedirle que decida él sobre el futuro de Chajarí…”.

 Daniel Tisocco_Chajarí

De regreso a Chajarí, el intendente Tisocco convocó a las entidades intermedias, a una reunión que se realizó en el recinto del Concejo Deliberante. Se habló de la idea de seguir adelante con la obra, más allá de la postura del gobierno provincial: cuarenta entidades, aproximadamente, que estaban presentes,  coincidieron que había que seguir con el proyecto, “a pesar de la opinión del gobernador”.

¿Cuántas veces Chajarí fue discriminada por el poder central de la Provincia? ¿Cuántas? Hechos puntuales demuestran que desde etapas pretéritas nuestra ciudad ha venido sufriendo el ninguneo de la ciudad de las barrancas, donde reside el poder político provincial. En fin, es en Paraná “donde se corta el bacalao”, como dirían nuestros padres.

Para enfrentar a esas actitudes reaccionarias, por no decir retardatarias, muchas veces los chajarienses han apelado al épico grito federal: “Sigamos adelante, defendamos el progreso de nuestra ciudad, reafirmemos la autonomía de nuestro municipio”.

Para entender lo que  estaba pasando, en esa instancia comentada, es menester remontarnos a fines del siglo pasado, cuando unos vecinos emprendedores de nuestra ciudad, fundaron la sociedad Termas de Chajarí S.A. Esta entidad –conformada, entre otros, por los contadores Oscar Fernández y Luis Troncoso, y el Sr. Ignacio Scatolaro–hizo un estudio interesante sobre la factibilidad de la instalación de un complejo termal en la localidad. Precisamente, dicho trabajo, después, ya iniciado el siglo XXI, fue proporcionado a la Municipalidad de Chajarí, en ese entonces a cargo del intendente Daniel Tisocco.

Es de público y notorio conocimiento de qué manera se concretó semejante obra, que hoy es el orgullo de la ciudad de Chajarí, y que la potenció para convertirse en un polo turístico a nivel nacional e internacional. ¡Carajo! Pensar que allá por el año 2000, solamente existían tres hoteles –aproximadamente– y hoy se cuenta con más de 60 emprendimientos de hospedaje (entre hoteles y demás yerbas).

TERMAS ÉPOCA DE INAUGURACIÒN

Efectivamente, lo más interesante de todo lo que ocurre cuando se pretenden construir obras portentosas que marcan hitos históricos, se produce entre bambalinas: detrás de los biombos, de los escaparates, de las vidrieras políticas donde se cuecen habas, se fritan especies y se tejen maniobras que mucho –muchísimo- tiempo después van a pretender salir por los intersticios del anonimato, para mostrarse al público y en paños menores, sin que los pudores las cohíban. Eso de que “las mentiras tienen patas cortas” es una falsedad –valga la redundancia–, porque si así fuera no existirían dos historias (o más): la oficial, y la revisionista; la pública y la secreta; la condescendiente y la transgresora, y más tipos (¿modalidades?) de historias.

A 21 años de la inauguración oficial del Parque Termal “Daniel Tisocco” de Chajarí –el 4 de noviembre de 2001 se produjo la apertura del emprendimiento-, es necesario reivindicar la lucha ciudadana que se desarrolló para que ese sueño colectivo se haga realidad, y conceptualizarlo no solamente como un logro local, de sobresaliente alcance turístico, sino también como un hito en la historia del federalismo municipal.

Decimos esto porque, sin el apoyo del entonces gobernador de la Provincia y en contra de los deseos de muchos operadores del atraso, la obra termal fue concluida, después de haber atravesado varios avatares, en donde la maledicencia, el ataque artero y los intereses políticos (además de personales) de ciertos dirigentes partidarios, ametrallaron el honor, la dignidad y el ánimo de sus gestores y hacedores: el intendente –Daniel Tisocco–, el secretario municipal –Dr. Fabián Oscar Iglesías (nervio motor del proyecto y de su ejecución) –, y tantos otros ciudadanos agraviados, entre funcionarios y particulares que impulsaron la concreción de este anhelo popular.

En la madrugada del 21 de agosto del año 2000, el pozo perforado por una empresa contratada al efecto, en el campo escriturado para el emprendimiento, comenzó a verter la preciada agua termal. Se había comenzado a perforar el día 28 de mayo de ese año, justamente en la fecha del aniversario de la creación de Villa Libertad. 

El grito de autonomía, ya había sido lanzado. La obra termal de Chajarí, comenzaba a realizarse a partir de una esperanza popular, para luego transformarse en un símbolo del federalismo real: aquel por el cual los pueblos municipales esgrimen, por derecho propio, el principio de autodeterminación, por sobre los caprichos de las capitales provinciales y de los porteños.

En toda gesta pública, también debe caber un reconocimiento histórico para todos aquellos vecinos de esta ciudad, del sector privado, que con su apoyo, hicieron posible que se concrete esta magna obra”.

Por Marcos Raúl Molares:
Abogado, ensayista, historiador.
(Fragmentos de la obra inédita: Historia  General de Entre Ríos y sus pueblos)

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