La construcción del vapor a palas “Dorado”, en los astilleros de Salto de Saturnino Ribes en 1896

Sociedad 24/10/2022 Por Editor
Por Cary de los Santos.
Salto

SATURNINO SIEMPRE EN LAS COLUMNAS DE LOS DIARIOS

En el siglo XIX era costumbre, que los diarios de la época informaran a sus suscriptores, sobre temas navales y fluviales. Ni que hablar, cuando se trataba de alguna noticia relacionada con él «Neptuno de los ríos interiores», es que el armador vasco francés “Saturnino Ribes”, siempre era motivo para que la prensa de la época se ocupara de sus actividades industriales, no solo los diarios salteños le brindaban un espacio, también lo hacían los más importantes diarios de nuestro país y de la Argentina, que se preocupaban siempre en transmitir las últimas novedades del progresista armador y de sus “Mensajerías Fluviales”.

Saturnino, barcos, río Uruguay
Saturnino Ribes, vasco francés y dueño del astillero salteño.

CONSTRUCCIÓN DE UN BUQUE A VAPOR EN EL TALLER EL PROGRESO

En 1896 los diarios estuvieron atentos a los trabajos de construcción de un buque a vapor, que se estaba realizando en el taller naval “El Progreso” de Saturnino Ribes, que estaba ubicado en el Pueblo Nuevo (hoy Barrio Dr. Baltasar Brum). En la edición del día 15 de octubre de 1896, en la página del prestigioso diario salteño “El Avisador”, brindaba la siguiente información: “… Hace tiempo que se venía reconstruyendo en los astilleros de las Mensajerías Fluviales, un vapor que se nos informa se llamaba «Perseo» antes de ahora para destinarlo al trasbordo y transporte de pasajeros…”. Sin embargo, sobre datos sobre el vapor “Perseo” de bandera brasileña, no pude conseguir nada documentado para confirmar lo que decía la prensa de la época. Quizás sea una información errónea, porque el único buque con la denominación de “Perseo”, era de bandera Italiana y tenía mayores dimensiones que el trasbordo “Dorado”, y el día 2 de diciembre de 1898 frente al Dique Cibils Jackson, ocurrió un siniestro marítimo donde este buque italiano se vio involucrado, siendo posteriormente salvado.

EL VAPOR “DORADO” ES BOTADO AL RÍO URUGUAY

Luego de los últimos retoques finales y de haber sido pintado el vapor “Dorado”, en octubre de 1896 en el Varadero móvil de Saturnino Ribes, es botado su casco al agua y se realizan los actos protocolares de bautismo. Posteriormente se realiza un viaje de prueba y de inspección de su maquinaria, desde el varadero hasta el muelle del establecimiento ganadería de Ribes, en Guaviyú.

EL “DORADO” INICIA LA CARRERA EN EL RÍO URUGUAY

El día 1º de noviembre de 1896 fue el día fijado por Saturnino Ribes, para que se iniciara en la carrera de “Salto a Paysandú”, con su denominación de «Dorado». Sin embargo, en la edición del 8 de noviembre de 1897 del diario salteño “La Reforma”, informaba oportunamente a los vecinos del Salto, sobre la obtención de la bandera oriental, de la siguiente forma: “Patentes de Montevideo: “Patentes de Montevideo: La empresa de las Mensajerías Fluviales se ha presentado al Ministerio respectivo solicitando Patente de Montevideo Nacional para el vapor “Dorado” que acaba de ser construido en los Astilleros del Salto; y Privilegio de Paquete para el vapor “Diana Argentina 1 ” que hace el servicio entre el puerto de Montevideo y el de Buenos Aires.”

ORIGEN DEL NOMBRE “DORADO”

La denominación de “Dorado” del nuevo vapor trasbordo de las “Mensajerías Fluviales del Plata” de Saturnino Ribes, fue en homenaje al mecánico naval de origen escocés “Enrique Hardy”, uno de los principales colaboradores de Saturnino, y que fallece, en ese mismo año a consecuencia de la terrible enfermedad venérea “sífilis”, y que en esa época no tenía cura. Recordemos al evocador salteño Eduardo Santos Taborda, cuando nos explicaba el significado de los sobrenombres de Enrique Hardy y de Tomás Elseé: “ …Expliquemos el porqué de los motes que distinguían a estos dos fuertes colaboradores de Don Saturnino y los motivos que tuvieron los obreros para así señalarlos… Don Enrique Hardy era un inglés alto, de complexión robusta, de cara pecosa y colorada, de cabellos color de fuego… ojos penetrantes, de color azul y de mirada severa; todo en él daba la impresión de estar frente a uno de esos colosos del Salto Grande. Don Tomás Else, era también como el primero, un ejemplar de inglés grandote con las características generales, bastantes parecidas, a la de un veloz y sabroso surubí de pintada estampa”. (Diario Cambio)

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