Rusia y Ucrania se culpan de un ataque en la central nuclear de Zaporiyia

Internacionales 06/08/2022 Por Editor
El director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica pide a las autoridades de los dos países acceso a la planta ante la violación de "cualquier principio de seguridad nuclear".
Ucrania
La planta nuclear de Zaporiya, en una imagen de archivo.

La empresa estatal ucrania Energoatom ha informado este viernes de que un bombardeo ruso ha alcanzado la central nuclear de Zaporiyia. Las instalaciones operaban bajo la administración de Energoatom hasta la llegada y toma de control del ejército ruso durante una ofensiva a principios del pasado marzo. Según la información facilitada por esta empresa, el ataque ha alcanzado una línea de electricidad de alto voltaje (330 kilovatios) de la central, la mayor de Europa, lo que habría obligado a desconectar un reactor, pero no ha provocado una fuga de radiación. Las autoproclamadas autoridades rusas de la localidad de Enerhodar, donde se levantan estas instalaciones, han culpado de la agresión a las fuerzas ucranias. La agencia de noticias rusa Interfax ha informado de que, según estas autoridades, el ataque ha causado un incendio en la planta y la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de los reactores había quedado cortada.

El ataque contra la central de Zaporiyia, localizada al sureste de Kiev en el curso del río Dniéper, llega dos días después de que el director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), el italiano Rafael Grossi, afirmara que la planta se encuentra “completamente fuera de control” y que “cualquier principio de seguridad nuclear” había sido violado. Grossi ha solicitado tanto a las autoridades rusas, que controlan las instalaciones y la zona, como a las ucranias, que faciliten la llegada de un equipo de la AIEA para la revisión del estado de la central cinco meses después de militares rusos accedieran a su interior para controlar su funcionamiento y la gestión de sus trabajadores.

Moscú se ha mostrado favorable a que empleados de la AIEA viajen a Zaporiyia y así, según su versión, vean cómo el ejército ucranio “usa las armas que recibe de Occidente para atacar, incluso con drones, la planta”. Las autoridades de Kiev no ven con buenos ojos la misión de la AIEA porque serviría de reconocimiento de la soberanía rusa sobre la zona y las instalaciones.

Según informó este jueves el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en sus siglas en inglés), con sede en Washington y que monitorea a diario el curso de la guerra, Rusia supuestamente está atacando con armamento pesado desde Zaporiyia a la localidad de Nikopol, situada a unos 300 kilómetros al sur y bombardeada con regularidad en las últimas jornadas. Moscú, según el análisis del ISW, está poniendo “intencionalmente a Ucrania en una posición difícil: o devuelve el fuego, arriesgándose a la condena internacional y a un incidente nuclear [lo que es poco probable que hagan las fuerzas ucranias], o permiten que las fuerzas rusas continúen disparando contra posiciones ucranias desde una zona segura efectiva”.

En el campo de batalla, en el este del país, la ofensiva rusa centra su avance sobre Bakhmut, Avdiivka y Piski, tres localidades que forman una suerte de media luna desde la zona bajo control ruso hasta la linde que separa la región de Donbás, ansiada por Moscú, y el resto del país. Las autoridades ucranias han denunciado de igual modo bombardeos sobre Mikolaiv, donde el gobierno local ha decretado un toque de queda de dos días, y en el noreste del país, en las localidades de Sumi y Chernihiv.

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