Ocho personas que atendieron a Maradona fueron acusadas de “homicidio simple con dolo eventual”

Sociedad 23/06/2022 Por Editor
La Justicia de San Isidro elevó la causa a juicio oral. Entre los profesionales apuntados se encuentran el médico personal Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.
Maradona

La Justicia de San Isidro elevó este miércoles a juicio oral la causa por la muerte de Diego Armando Maradona, que se produjo el 25 de noviembre de 2020 en una casa de un country de la zona de Tigre cuando se recuperaba de una operación por un hematoma subdural en la cabeza. Y los ocho profesionales de la salud involucrados fueron acusados por "homicidio simple con dolo eventual".

El juez de Garantías 2 de San Isidro, Orlando Díaz Díaz, dispuso que la causa sea remitida a sorteo para que un Tribunal Oral del distrito juzgue por la muerte del astro del fútbol mundial al neurocirujano y médico de cabecera del Diez, Leopoldo Luciano Luque (40), y a la psiquiatra Agustina Cosachov (36).

También fueron acusados el psicólogo Carlos Ángel "Charly" Díaz (30); la médica coordinadora de la prepaga Swiss Medical, Nancy Edith Forlini (53); el coordinador de enfermeros Mariano Ariel Perroni (41), los enfermeros Ricardo Omar Almirón (38) y Dahiana Gisela Madrid (37); y el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna (49).

En un principio, el personal de salud implicado habían sido imputado por "homicidio culposo". Sin embargo, haciendo caso a un reclamo de la familia de Maradona, el juez decidió elevar un peldaño y acusar a los involucrados bajo la figura de homicidio simple con dolo eventual. La figura se aplica cuando, para la Justicia, una persona tuvo que haberse representado que, al realizar una determinada acción, podría ocasionarle la muerte a alguien y, pese a prever ese posible resultado, continuó con su accionar y no hizo nada para evitarlo. Se trata de un delito ue prevé una pena de 8 a 25 años de prisión y por el que los imputados podrían quedar detenidos.

Luque y Cosachov habían sido los dos acusados más complicados según las conclusiones de la Junta Médica, cuyo informe incidió en la decisión del magistrado de encuadrar el delito bajo esta figura.

El equipo interdisciplinario consideró que Maradona era un paciente complejo con pluripatologías y que "no se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales" en el momento en el que recibió el alta de la última internación.

Maradona falleció a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 y la autopsia al cuerpo del excapitán y ex seleccionador de Argentina determinó que murió como consecuencia de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada".

También se descubrió en su corazón una "miocardiopatía dilatada". El campeón del mundo en México 1986 padecía problemas de adicción al alcohol, había sido ingresado en una clínica de La Plata el 2 de noviembre de 2020 por un cuadro de anemia y deshidratación y un día después fue trasladado a un sanatorio de la localidad bonaerense de Olivos, donde fue operado del hematoma subdural. El 11 de noviembre recibió el alta hospitalaria y se trasladó a una casa en un barrio privado de Tigre, donde falleció dos semanas después.

La decisión del juez se produjo justo el día del aniversario N° 36 del gol de Maradona a los ingleses, considerado como el mejor de la historia de los Mundiales.

Las definiciones de la Junta Médica

Las definiciones de la Junta Médica apuntaron contra el rol que tuvieron Luque, Cosachov y también Perroni, jefe de enfermeros.

La investigación la coordinaron los fiscales Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra, quienes intervienen en la causa por la muerte de Maradona.

Según se advirtió en el documento de 70 páginas, "fueron ignorados los signos de riesgo de vida que presentaba el paciente" antes de su muerte el 25 de noviembre del año pasado.

Respecto al cuidado de enfermería, advirtieron que el mismo se "encuentra plagado de ineficiencias y de irregularidades". "Diego Armando Maradona no presentó correctos controles y asistencia por parte médico-asistenciales, de enfermería y acompañantes terapéuticos ni en tiempo ni en forma. Según dictan las normativas de las buenas prácticas", sentenciaron.

Además, indicaron que "no puede descartar" que la medicación que recibió para sus adicciones "hayan influido en desenlace fatal".

Quién es quién

Leopoldo Luciano Luque, neurocirujano.
En la investigación surge que coordinaba la internación domiciliaria de Diego, que tenía importantes falencias. Fue quien operó a Maradona el 3 de noviembre en la Clínica Olivos, de Vicente López, por el hematoma subdural que le detectaron al "Diez" el mismo día en una clínica de La Plata.

En las redes sociales, se reconocía a cargo de su salud, aunque lo negó en la Justicia. Firmó la externación de Maradona el 11 de noviembre. También quedó complicado por una serie de audios y mensajes, donde queda en claro las fallas en los cuidados del paciente por su acceso al alcohol, las pastillas y hasta la marihuana en los meses previos a su muerte.

En un escrito, su abogado Julio Rivas señaló: "Nuestro asistido nunca puso en peligro la vida o la salud de su amigo y paciente", "las propias hijas y medicina prepaga le colocaron un clínico para que lo revisara", "nadie pudo imaginarse ni representarse que su corazón repentinamente fallara", "Diego Maradona decidía por sí solo" y "Maradona nunca fue abandonado por Leopoldo Luque".

Agustina Cosachov, psiquiatra.
Junto a Luque, eran quienes reportaban periódicamente las novedades de la salud del astro a su familia. También la acusan de "falsedad ideológica" por haber asentado en un certificado y en una historia clínica que Maradona, en octubre de 2020, se encontraba en buen estado de salud mental, sin ir a visitarlo al country Campos de Roca II, en Brandsen, adonde estaba viviendo el DT.

Carlos Daniel "Charly" Díaz, psicólogo.
Según fuentes judiciales, "del análisis de la mensajería instantánea surge que tenía un papel preponderante en las decisiones que se tomaban a nivel médico" respecto de Maradona.

En los mensajes de WhatsApp entrecruzados con Luque y Cosachov entre el 24 y el 26 de octubre, un mes antes del fallecimiento de Maradona, definieron que la patología que aquejaba al "Diez" era "demencia alcohólica" con "rasgos de Parkinson". También hablan de que el paciente "está confuso, perdido, rígido".

Dahiana Gisela Madrid, enfermera del turno mañana-tarde.
Recibida de enfermera en la Cruz Roja Argentina, con más de diez años de experiencia y un pasado en Ford Argentina como enfermera laboral, estuvo en la quinta de Tigre durante las últimas horas de Maradona.

Admitió ante los fiscales que, a pedido de su jefe Mariano Perroni, había escrito un informe falso para la empresa Medidom en el que constaba que a las seis de la mañana del 25 de noviembre había intentado controlar al paciente y que él se había negado.

Ricardo Omar Almirón, enfermero del turno noche.
Fue el último del equipo de profesionales de la salud que lo atendía en verlo con vida. Formaba parte, junto a los otros enfermeros y Forlini, del chat de WhatsApp denominado "Tigre", donde reportaban todas las novedades sobre Maradona y quedaron evidenciadas algunas falencias de la internación.

Nancy Edith Forlini, médica.
Era la doctora que coordinaba para Swiss Medical todo lo referido a la internación de Maradona en la casa del country San Andrés. Perroni la definió como "la jefa médica del grupo" y su "superior jerárquico".

Mariano Ariel Perroni, jefe de enfermeros.
En su declaración testimonial (antes de ser imputado), se presentó como el "coordinador administrativo del grupo de enfermería" que atendió a Maradona" y "empleado" de la empresa "Medidom", en la que la prepaga Swiss Medical había tercerizado la atención domiciliaria de Diego. Explicó que sus tareas eran la de "llevar el presentismo, solicitar informes de cambio de guardia y todas cuestiones atinentes a la organización administrativa de personal".

Pedro Di Spagna, médico.
Había sido contratado para el seguimiento de Maradona en la casa de Tigre por la empresa Medidom, la tercerizada en la que la prepaga Swiss Medical había delegado la atención del Diez en su internación domiciliaria.

En el dictamen los fiscales sostuvieron que "en particular, en su carácter de médico clínico designado para el seguimiento del tratamiento del paciente mientras se materializaba su internación domiciliaria, omitió cumplir con los deberes a su cargo ya que se abstuvo -al igual que el resto de los intervinientes- de controlar regularmente el estado de salud del paciente".

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