

Cronistas de diario EL SOL-Tele5 se hicieron presentes en la escuela Nº70 “Eva Duarte” ubicada en inmediaciones de calles Villaguay y Lieberman, y dialogaron con el cuerpo directivo de la institución.
Al respecto, la vicedirectora Viviana González expresó: “Hoy convocamos a un abrazo simbólico en la institución para informar a las familias cuáles son los problemas edilicios”.
“Al día de hoy no tenemos agua. La escuela se provee de un pozo propio. En cuanto a lo eléctrico, continuamente hay cortes de luz. Hace unos días atrás vinieron de la Departamental de Escuelas e hicieron un aislamiento del cortocircuito, pero a las horas tuvimos cortes de luz”, contó Viviana.
Asimismo, Roberto Mazzarello –perteneciente a la zonal de Arquitectura- había comunicado que las mejoras iban a comenzar a principios de este 2022. No obstante, la vicedirectora manifestó que “eso no ha sucedido”.

Por los problemas en el edificio, la institución se vio obligada a trabajar con el sistema de burbujas hasta fin de año, situación que no ocurrió en el resto de las instituciones educativas de nuestra ciudad, por lo que los alumnos de Eva Duarte “se encuentran en desventaja respecto a otros chicos que sí tuvieron clases presenciales”.
Por otra parte, la también vicedirectora Graciela Benítez, expresó: “No podemos brindar una escuela para nuestros alumnos en estas condiciones. Son más de 1000 alumnos que vienen a esta escuela y necesitan estar en un lugar digno”. “Si no están dadas las condiciones, no comenzaríamos el ciclo lectivo”, sentenció.




El Niño se intensifica y anticipan un mayor riesgo de crecidas en el río Uruguay

Agradable mañanita invernal Concordiense, soleada hasta el mediodía y nubosa a la tarde

Una linda mañanita Concordia, sin lluvias a la vista y con temperatura agradable.


Marcos Senesi "puso la cara" en su debut mundialista: la durísima patada que recibió.

Detención tras la muerte de una joven en barrio Don Jorge: la Fiscalía apunta a una posible instigación al suicidio

Nadia Cutro le ganó el mano a mano por el podio a Ballay por ¡una décima!

.





