No hay entregas de THAAD previstas para 2026. El CSIS estimó que reconstruir esos inventarios hasta los niveles previos a la guerra con Irán llevaría tres años o más.
El Departamento de Defensa aceleró sus esfuerzos para expandir la producción de misiles interceptores en los últimos meses, incluyendo dos acuerdos firmados recientemente para impulsar la fabricación de motores de cohete para los sistemas Patriot y THAAD, aunque un vocero se negó a responder preguntas sobre cuándo esa expansión va a mostrar resultados concretos.
En ese sentido, el Ejército otorgó esta semana a Lockheed Martin un contrato de hasta 58.600 millones de dólares para producir interceptores PAC-3 MSE (una versión mejorada del Patriot) hasta el año fiscal 2032, un acuerdo plurianual pensado para expandir la capacidad de producción frente a la creciente demanda de este tipo de misiles.
La combinación de un conflicto prolongado con Irán, un ritmo de producción de misiles considerablemente más lento que el de consumo y la falta de una resolución definitiva del conflicto dejó al Pentágono en una posición que sus propios analistas describen como de riesgo para su capacidad de respuesta en otros frentes.