La tos convulsa -también conocida como coqueluche o tos ferina- ha dejado de ser una enfermedad del pasado para convertirse en una preocupación del presente. Conocida desde el siglo XVI y con una vacuna disponible, sigue marcando presencia en pleno 2026.
Tras el silencio epidemiológico que impuso la pandemia de Covid-19, la bacteria Bordetella pertussis ha vuelto a ganar terreno en Argentina y la región, y la cantidad de casos viene en aumento: es 8 veces superior en el país.
El Ministerio de Salud de la Nación la marca dentro de los eventos de notificación obligatoria que durante esta primera etapa de 2026 ya ha superado ampliamente la cantidad de casos esperados en relación al promedio de los 5 años previos.
Los niños, especialmente los menores de 1 año, son los más afectados por la tos convulsa
Con datos hasta la semana epidemiológica 14, hasta el 11 de abril, se han notificado en Argentina 258 casos: Eso es muy por encima de la mediana acumulada entre los 5 años previos, ya que entre 2022 y 2025 hubo un promedio de 28 casos durante el mismo periodo. Se trata de un incremento de 821% u 8 veces más.
La tos convulsa afecta a los niños más pequeños
El Ministerio marca esto con particular detalle entre los eventos con mayor incremento y que superan el 40%. Las notificaciones por esta patología van en aumento, no solo en lo que va del año, sino también en las últimas cuatro semanas.
Los más afectados son los niños menores de 5 años, con un predominio marcado en menores de 1 año,
Durante el año 2025 se notificaron 6.833 casos sospechosos de coqueluche, de los cuales 1.213 fueron confirmados, constituyendo el año con el mayor número de casos y la mayor tasa de incidencia desde el año 2020. El aumento comenzó a mediados de año y se mantuvo un número elevado de casos en las semanas posteriores.
El área señala que el aumento de casos se observó de manera heterogénea en distintas jurisdicciones. Además, se registraron 11 fallecimientos, todos en menores de 2 años.
En tanto, la tasa de notificación cada 100.000 habitantes muestra un ascenso sostenido desde 2021, año que marcó un hito en cuanto a la poca cantidad de casos.