El sacerdote concordiense falleció este sábado en Córdoba a los 65 años. Su partida en paz, con la sencillez que caracterizó su andar, enlaza el dolor de su comunidad de origen con el legado de un religioso que trascendió fronteras a través de la teología y su entrega a la Orden Capuchina.
Describen que una de las dificultades en Concordia y de la región son las derivaciones que implican los costos económicos. Buscan despertar el interés.