Casi nadie sabía que en una casa común y corriente de un pequeño pueblo del noreste alemán un jubilado guardaba la mayor biblioteca privada del país, con libros ordenados por editorial y registrados en un computador.
“El título nace a mitad de la historia cuando encuentro un objeto que me doy cuenta que es como el hilo conductor de toda la novela. Hay mucha referencia a personajes históricos que verdaderamente existieron”, dice la autora de esta obra de historia romántica que reside en San José.
No pudo ni siquiera disfrutar de su libertad, menos consumir algún refresco con unas "gotitas" de cerveza, la cana lo tiene "junado", apenas lo vieron conduciendo, lo atraparon para llevarlo de vuelta a la cuadrada. Triste es la vida del hombre cuando es blanco preferido y no puede escapar de ser delito de autor.