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D’Alessio pidió postergar su declaración como “arrepentido” porque no quiere hablar desde la cárcel por temor a filtraciones

Judiciales 12/11/2021 Por Editor
Ayer tenía una audiencia con la fiscalía de Dolores para declarar en calidad de imputado-colaborador. La entrevista, que iba a ser por zoom, fue suspendida a la espera de la fijación de una audiencia presencial
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Marcelo D’Alessio, el falso abogado que es el eje de la primera causa que se inició en la justicia de Dolores para analizar el funcionamiento de servicios de inteligencia “paralelos”, tenía previsto declarar ayer ante el fiscal Juan Pablo Curi con la intención de convertirse en “arrepentido” en el expediente, sin embargo la audiencia se suspendió a pedido de la defensa en las últimas horas. ¿Por qué? Porque la entrevista iba a desarrollarse desde la cárcel de Ezeiza, donde se encuentra preso desde 2019, y D’Alessio teme que cualquiera de sus revelaciones pueda filtrarse.

Según indicaron fuentes del caso, la defensa, a cargo de Claudio Foggar, planteó su temor a la posibilidad de que los dichos de su cliente puedan no guardar la confidencialidad necesaria y reclamó una audiencia presencial. En ese contexto, la fiscalía solicitó informes al Servicio Penitenciario Federal (SPF) para saber cómo se desarrollaban este tipo de audiencias.

Las fuentes precisaron que el informe indicó que si bien todo se desarrolla ante la presencia del mínimo número de personas y confidencialidad, el imputado y su defensor no se encuentran solos en la audiencia telemática para poder garantizar la transmisión. Atento a eso, el fiscal Curi resolvió levantar la audiencia prevista para hoy y posponer la entrevista hasta que D’Alessio pueda ser remitido a la fiscalía. Aún no hay fecha.

Como se sabe, cuando un detenido busca ser imputado-colaborador se entrevista con el titular del Ministerio Público y luego el fiscal hace una evaluación sobre los aportes que contenga esa declaración. Si lo considera válido, sella un acuerdo con el acusado que permanece bajo llave hasta que el juez de la causa lo convalide. D’Alessio ya tuvo un acuerdo con el fiscal Curi al inicio de la causa, pero el entonces juez Alejo Ramos Padilla no lo convalidó por entender que no era nuevo para la causa. Todo lo que dijo en aquella declaración ante la fiscalía en diciembre de 2019 quedó en la nada y nunca trascendió cuáles fueron sus revelaciones.

D’Alessió, que solía aparecer en televisión hablando como un experto de terrorismo y narcotráfico y se codeaba con funcionarios políticos y judiciales, es la pieza central de la causa que investiga una asociación ilícita que se dedicaba a llevar adelante distintas maniobras de extorsión y lavado de dinero. A esa causa, están “atadas” por conexidad otros dos expedientes con voltaje político: el presunto espionaje político desde las bases AMBA y el seguimiento a los familiares de las víctimas del Ara San Juan, por el que fue llamado a indagatoria el ex presidente Mauricio Macri.

El tiempo de D’Alessio para convertirse en arrepentido es corto. Es que el juez Martín Bava -que reemplazó en ese cargo a Alejo Ramos Padilla, ahora en el juzgado federal de La Plata- consideró que la instrucción ya estaba completa, pese a que hay una docena de apelaciones pendientes ante la Cámara Federal de Mar del Plata. En ese contexto, Bava ya le comenzó a preguntar a las partes si había que elevar el expediente a la etapa de juicio oral. Las querellas ya contestaron, pero los plazos se interrumpieron a la espera de una serie de documentación que solicitó el Ministerio Público para pronunciarse. Luego, les tocará a las defensas. Una vez que el expediente sea remitido a esa etapa, ningún acusado tendrá chances de convertirse en arrepentido y así garantizarse una condena por el mínimo del delito por el que se lo acuse.

En agosto pasado, D’Alessio fue condenado a cuatro años de prisión por intento de extorsión. Fue por la llamada causa Traficante, un ex despachante de Aduanas que denunció que D’Alessio, vecino suyo en el country Saint Thomas de Canning, le había pedido dinero para ayudarlo en la causa de la mafia de los contenedores, el escándalo que se había iniciado a comienzos de la gestión macrista con una denuncia contra el entonces jefe de la Aduana Juan José Gómez Centurión y que luego terminó metiendo preso a Claudio Minnicelli. En ese caso también fueron condenados otros dos protagonistas de la causa D’Alessio: el suspendido fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone y el ex agente de la AFI Rolando Barreiro.

Antes de escuchar su condena, D’Alessio dijo sus últimas palabras insistiendo en que la extorsión no existió y que Traficante “fue a buscar un servicio” porque “estaba en pánico”. También habló de cuando lo arrestaron en 2019. “Lo ideal era que me suicide”, afirmó. “Si es que existe esa trillada grieta, me dejaron bien en el medio”, afirmó. También se quejó de que el tribunal lo conociera “tal vez como un agente anti k, un operador judicial, un espía de potencias imperialistas y no sé cuántas barbaridades más”, afirmó. “Más me dolió la canallada de los que corrieron en estado de pánico a usar los medios diciendo que era un loquito, un fabulador o que dialogaba sobre narcotráfico o calibres de proyectiles sónicos con un nietito”.

Hace una semana, el Tribunal Oral Federal 2 -que lo condenó- le concedió la excarcelación en una votación dividida, en base al tiempo que ya pasó detenido en función de su condena y por su “conducta ejemplar” dentro de prisión. Sin embargo, D’Alessio aún no puede salir de prisión porque sigue preso en la causa de Dolores.

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