De acuerdo con las primeras averiguaciones, el acusado, identificado como Alberto Ávalos, habría asesinado primero a su pareja mediante estrangulamiento. Luego habría atacado con un arma blanca a tres menores que se encontraban en el interior de la casa: un niño de 4 años, hijo de la mujer, y dos sobrinos de ella.
El bebé de seis meses, único hijo de la pareja, murió posteriormente por inhalación de humo. La secuencia fue reconstruida a partir de los testimonios de vecinos, quienes aseguraron haber escuchado gritos antes de que comenzara el incendio.
El acusado habría intentado suicidarse
Según relató Romero, Ávalos habría intentado ahorcarse después de cometer los crímenes. Fue encontrado inconsciente y trasladado al hospital de Quitilipi. Cuando recuperó la conciencia, se encontraba agresivo y no podía articular palabras.












