Era 2013, y a los 46 años, Horacio Norberto "Chacho" Asensio era amo y señor del hockey femenino en Monte Hermoso, la localidad balnearia del sur bonaerense donde el sol nace y se pone en el mar.
Asensio no solo tenía las llaves del Club Atlético Monte Hermoso, como DT de hockey sobre césped y coordinador general. Fue secretario de Deportes municipal y llegó a ser entrenador de las selecciones juveniles de Bahía Blanca, además de integrar el cuerpo técnico del Sub 18, "Las Leoncitas".
Su poder era absoluto: sus conocimientos, su rigurosidad al estilo militar, su carisma y su profesionalismo atraían a muchas adolescentes que soñaban con ser "Leonas".
Pero detrás de este respetado maestro, padre de dos hijos, se escondía una perversa doble cara que era un secreto a voces no solo en Monte Hermoso, sino en el mundo del hockey, algo que quedó al descubierto ahora, con su detención, el domingo 20 de septiembre en Mar del Plata, adonde era entrenador del club Sporting.
El hombre está acusado de "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por haber sido cometido por el encargado de la educación o de la guarda de la víctima", en perjuicio de tres jugadoras que, entre 2012 y 2014, tenían entre 14 y 17 años. Es decir, las triplicaba en edad y ellas eran menores de edad.
Las chicas -hoy mujeres de entre 29 y 30 años y cuyos nombres se preservan en esta nota para no revictimizarlas- se animaron a denunciarlo ante la Justicia más de una década más tarde.
El testimonio clave de la chica que llegó a "Leona"
El testimonio clave que dio origen a la investigación fue el de una jugadora que llegó a vestir la camiseta de "Las Leonas", hija de un poderoso hombre de la provincia de Buenos Aires. Fue el 12 de abril de 2024.
Al año siguiente, el 8 de julio, amplió su denuncia y su abogado pidió la detención de Asensio, que finalmente se concretó en su casa del bosque Peralta Ramos.

Los detalles de este caso estremecedor fueron revelados por el medio bahiense La Brújula 24 y Clarín accedió a las declaraciones en el expediente a cargo del fiscal Diego Torres, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N° 4 del Departamento Judicial de Bahía Blanca, y del Juzgado de Garantías N° 4 a cargo de Marisa Promé.
Esta mujer contó que el DT la saludaba con un beso en la boca, delante de todo el mundo, y le daba palmadas en la cola, durante los partidos, cuando ingresaban en el vestuario y cuando estaban solos.
El profe de la Vitara roja
Los vecinos de Monte Hermoso consultados por este diario todavía recuerdan a Asensio moviéndose por el balneario en su Suzuki Vitara roja, de la que bajaban muchas chicas que jugaban al hockey.
Era la misma que veían estacionada a metros de su departamento, frente a la parrilla de Luisito, en un edificio de color rosa, en Traful Bis al 200, donde fuera de horario citaba a algunas jugadoras y las pesaba desnudas con la excusa de que debían seguir una estricta rutina alimentaria.

A esta chica le mandaba mensajes de texto en los que sonaba más a una pareja que a un entrenador. "Yo tenía ahí 15 años. Durante ese lapso de tiempo iba a esos encuentros, a su departamento, muchas veces le mentía a mi mamá, le decía que iba a la casa de una amiga e iba con él", contó ella.
En la habitación tenía un gimnasio y un televisor para ver videos de hockey. Pero cuando ella entraba, reproducía videos porno y empezaban los abusos.
"Me tiraba en la cama, no paraba de besarme y me decía que lo chape con lengua. Siempre era la misma dinámica, él se tiraba encima mío, me besaba la boca, el cuello, iba bajando con la lengua y con una mano me la metía abajo del corpiño y la otra mano por debajo del pantalón y sobre la bombacha, pero me apretaba mucho la vagina", relató.
La jugadora se sentía amenazada. Hoy se reprocha por qué fue "tan sumisa". Había sido atrapada por las redes de un adulto que, con la excusa de que quería exprimir lo mejor para su rendimiento, solo quería abusarla.
"En esos momentos que estaba en la cama con él, me decía ponete cachonda, que lo chapara con lengua, pero yo ni sabía lo que era chapar", agregó.
Asensio solía esperarla de short y remera. En aquel momento se había separado de su mujer, por entonces a cargo de un restaurante, pero mantenía una relación con una joven que era su alumna y también solían verlo seguido con la hermana de ella.

En un viaje del seleccionado Sub 18 de Bahía Blanca, la citó en su habitación de hotel "para ver videos del seleccionado, de los partidos". Apenas entró, empezó a besarla y a manosearla.
Las apariciones en las duchas del natatorio
En 2014, Asensio le había pedido a esta jugadora que practicara natación en las instalaciones municipales. "Yo ahí le contaba que estaba conociendo a alguien, se lo contaba eufórica para ver si él no me jodía más, pero él todo lo contrario, me decía que tenía que estar sola que era muy joven", sostuvo.
El entrenador la hacía ir a las nueve de la noche, cuando ya no había nadie. Fueron cuatro encuentros en cinco meses.
Luego de nadar, la chica se metió a duchar en el vestuario de mujeres. De repente, Asensio entró totalmente desnudo y le pidió que lo masturbara: "Si no me la hacés vos, me la hago yo", le advirtió.
"Me asusté, me largué a llorar, cerré la canilla, agarré el toallón, me puse las chancletas, agarré mis cosas y me fui", dijo la víctima.
En aquella época, ella estaba empezando una relación con un chico, pero la situación con Asensio le daba vueltas por la cabeza y le impedía tener un vínculo normal. Lo cierto es que allí le contó que la besaba en la boca y él la obligó a decirle lo que pasaba a sus papás.
Era julio de 2014. Su papá estaba viendo un partido de Argentina en el Mundial de fútbol de Brasil. "Les conté lo que pude, los vi muy mal. Ellos tenían una relación cercana con Asensio, era como un amigo de la familia, íbamos siempre a su cumpleaños, mis viejos eran bastante amigos de él", señaló.
El hombre llamó por teléfono al acusado, quien negó todo pero apenas tres horas después se esfumó para siempre de Monte Hermoso. "¿Qué hiciste nena, estás loca?", le reprochó a la chica por mensaje de texto.

"Horacio Asensio ha esgrimido tener inconvenientes de carácter personal que le impiden seguir realizando dicha tarea", anunció por entonces el Club Atlético Monte Hermoso en un comunicado.
Después de años de terapia, la mujer tomó la decisión de denunciarlo. No fue la única, porque aparecieron dos testimonios más que comprometen al sospechoso.
Una de ellas -compañera de jardín de infantes y de escuela de la anterior- jugó en la misma institución entre los 13 y los 17 años.
El genio del hockey vs. el perverso
Las situaciones de abuso que ambas sufrían las llevó a unirse todavía más. "No sabíamos cómo contar la verdad sobre lo que nos pasaba con un tipo que era un genio del hockey y nuestras familias lo veían de otra manera", afirmó.
Esta chica atravesó lo mismo que su amiga en el natatorio municipal. Luego de entrenarse, se metió duchar en el vestuario de mujeres y Asensio apareció de repente, desnudo, pero ella logró cambiarse rápido y escapar.
"Un día me agarró la mano y me la llevó a su parte íntima, hacia su pene, me hizo que lo toque y me agarraba mi mano con su mano para que no le suelte el miembro. Algunas veces me ha abrazado de atrás, estando el desnudo y me ha apoyado su miembro en cualquier parte de mi cuerpo", indicó.

Otro abuso lo vivió en un viaje a Tandil para un torneo en el que ella había sido invitada para ser árbitra. En el hotel y en el auto.
Al volver a Monte Hermoso, él le pidió que se trepara a un muro para meterse por una ventana y abrir el departamento, porque la llave la tenía su hija: "En ese momento, Asensio me levanta para trepar el muro y me manosea toda, fue la manoseada más grande mi vida".
"Me gustaría que la Justicia escuche a esa nena de 15 años que detuvo su vida por un largo tiempo a raíz de este suceso y que no sea injusta, que le permitan a él seguir haciendo su vida, que no sea tan imparcial, que siga como un ciudadano de bien y nosotras haber detenido nuestras vidas y someternos a tratamientos de psicólogos para rehacer nuestras vidas hasta en lo sexo afectivo", imploró.
La tercera denuncia fue la de una chica que había llegado a Monte Hermoso desde la Patagonia, con 16 años. Como el resto de sus compañeras, la desvelaba la ambición de erigirse en una "Leona". Asensio se convirtió en su tutor. Hasta la retiraba de la escuela.
"Desde lo deportivo y también desde la contención, les mostró a mis papás que iba a estar acompañada, lo cual no fue así. En el tiempo en Monte, nunca tuve un lugar fijo para vivir, vivía en distintos lugares, una casa que compartíamos con otras jugadoras, a veces en el hotel de la ex mujer de Asensio y a veces iba a dormir a su departamento, eso lo decidía él", detalló.
"Mi primera relación sexual (sic) fue en diciembre de 2013, me obligaba a que lo besara y a mí me daba asco pero lo terminaba haciendo, accedía porque quería llegar a jugar nivel nacional y tenía que hacer lo que él decía", expresó.
El entrenador no le permitía que viera a su novio. "Me decía que eso me distraía, no me dejaba hacer nada, me aislaba de los contactos y de mis compañeras, me buscaba cuando iba a la playa y me decía que lo espere retirada de donde estábamos con mis compañeras para que ellas no nos vieran que nos íbamos juntos", apuntó.
"Mirá lo que hacés"
Una vez la esperó en su departamento. La mesa estaba llena de fajos de dinero y él hablaba por teléfono. "Mirá lo que hacés", le repetía mientras se señalaba su pene erecto, en una típica frase de un abusador que busca culpabilizar a su víctima. Le empezó a tocar sus partes íntimas, por arriba de la ropa, hasta que ella se apartó.
Los hechos se repitieron una y otra vez. En la misma casa. Y también en los viajes del Sub 18, "Las Leoncitas", adonde el imputado integró el cuerpo técnico en 2013.
En una oportunidad, la citó en su departamento. Ella se duchó y fue. "Me abrió la puerta, estaban todas las luces apagadas, en el baño se veía la bañadera que tenía velas alrededor. Me dice 'boluda te dije que no te bañes, te estaba esperando para que nos bañemos juntos'. Le dije' bueno me bañé'".
Luego la hizo meterse en la cama, donde se repitieron los abusos. "Al día siguiente entrenábamos, así que me llevó en su auto, yo iba enojada, no le hablaba, entonces él me dijo: 'No seas tonta, lo que pasó anoche es lo que pasa entre nenas y nenes'".

Para unas Pascuas viajó a su casa del Sur y logró revelar su calvario a sus papás. "Hice terapia con psicólogo y el año pasado abrí este tema, me afectó en mi vida sexual, afectó mi vida deportiva, en Bahía Blanca había rumores y todos sabían que era yo la que había abusado Asensio y me hacían ver como la puta que se había levantado el profesor", se quejó.
Una de las preguntas que surgen es: ¿Qué hizo la Confederación Argentina de Hockey (CAH) si estaba al tanto de esta situación?
Su presidente, el ex ministro kirchnerista Aníbal Fernández ensayó una respuesta a su estilo con La Brújula 24: "Mientras yo estuve en la Confederación desde 2003 en adelante, (Asensio) jamás dirigió nada... No se puede mirar para el costado, nosotros nunca lo hicimos".
El pedido de prescripción de su abogado
Según pudo saber Clarín, el acusado está detenido en una comisaría de Coronel Pringles y se negó a declarar.
Empezó con un abogado, lo cambió por otro y ahora quedó con un tercero: Maximiliano De Mira, el mismo que defendió a Pablo Cuchán, el femicida que mató, descuartizó y quemó en una parrilla a Luciana Moretti, una chica de 15 años, en octubre de 2004 en Ingeniero White, Bahía Blanca.
El primer paso que tomó De Mira fue presentar un escrito en el que planteó la prescripción de la acción penal, pidió el sobreseimiento de su cliente y reclamó que se disponga su inmediata libertad.
Según su interpretación, ya transcurrió el plazo máximo previsto para la persecución penal del delito investigado (12 años).


















