En el mismo se detalló que hasta 2015 la prepaga no contaba con historias clínicas digitales integradas automáticamente entre el sistema de gestión hospitalaria y el de laboratorio. Los estudios eran solicitados por los médicos y luego ingresados manualmente por operadores administrativos.
Por lo que los estudios tanto del astro como de su padre, habían sido ingresados correctamente con sus datos personales, sin embargo, después de la primera admisión del padre, se agregó la palabra “Armando” a su nombre y de esta manera, quedó bajo un mismo número de registro de laboratorio dos personas distintas.
De igual modo, desde la prepaga se defendieron al indicar que los estudios pueden diferenciarse al revisar el número de afiliado o de historia clínica, pero que es necesario consultar individualmente cada protocolo para determinar a quién corresponde, de acuerdo a lo indicado por TN.

















