La Suprema Corte de Justicia de Mendoza dio un giro histórico en el Caso Próvolo y revirtió la absolución que había beneficiado a la monja Kumiko Kosaka. El máximo tribunal provincial condenó a la religiosa como autora y partícipe en los abusos sexuales cometidos contra niños sordos y niñas sordas que asistían y residían en el instituto religioso de Luján de Cuyo.
La reciente decisión del máximo tribunal mendocino modifica el escenario judicial de uno de los casos de abusos sexuales más graves y resonantes de la historia de la Iglesia argentina.
El documento cuenta con las fundamentaciones de Teresa Day -voto preopinante-, Silvina Miquel -acompaña el voto de Day como subrogante- y Julio Gómez -quien hizo su propio voto en disidencia al considerar que la primera sentencia no es arbitraria-.
Si bien la Corte resolvió que Kosaka era culpable de los delitos de abuso sexual simple (tocamientos) y de participación (encubrimiento), será un tribunal de grado quien deba fijar ahora la pena.
El Caso Próvolo salió a la luz el 25 de noviembre de 2016, cuando una primera víctima denunció los abusos sufridos durante su paso por el instituto Antonio Próvolo (Carrodilla). A partir de aquella denuncia se inició una investigación que reunió los testimonios de cerca de 20 niños sordos niñas sordas que habían estudiado y dormido en el establecimiento.























