El 55% de los encuestados aseguró no atravesar ningún momento de tranquilidad desde el punto de vista financiero, mientras que apenas el 23% identificó el cobro de principios de mes como un período de mayor alivio. “Que el 40% de los ingresos sea de carácter variable evidencia una fuerte dependencia de actividades informales, trabajos ocasionales o fuentes inestables de recursos”, señaló Damián Di Pace, director de Focus Market.
Al mismo tiempo, que el 93% de esos ingresos se destine a la compra de alimentos muestra que el presupuesto familiar está prácticamente absorbido por necesidades básicas, dejando escaso margen para ahorro, inversión o consumo de otros bienes y servicios. “Esto confirma que cualquier variación en los precios de los alimentos tiene un impacto directo e inmediato sobre el bienestar de estos hogares”, sumó Di Pace.




















