Uruguay no pudo con Cabo Verde, y se complicó:
El planteo ofensivo de Bielsa por momentos chocó con la incapacidad para hacerse dueño del balón, mientras que la presión alta no surtió el efecto esperado. A esa zozobra inicial se le sumó un condimento extra: el golazo de tiro libre de Kevin Lenini desde tres cuartos de cancha, ante una barrera de dos hombres (Sanabria y Canobbio) que se abrió descolocando al arquero.
En el peor momento de la Celeste, apareció la famosa garra Charrúa que le permitió dar vuelta la historia. En una ráfaga de cinco minutos, Maxi Araujo aprovechó la lesión del defensor Arcanjo para igualar, y Canobbio convirtió tras el centro frontal de Ugarte y el cabezazo de Viñas. Al entretiempo, arriba Uruguay.




















