El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, firmó la Ley 1740 de Estados de Excepción, que le da poder al gobierno para usar tanto a la Policía como a las Fuerzas Armadas en operativos conjuntos contra las protestas sociales que piden su renuncia desde el 1 de mayo. La norma habilita la intervención militar directa para levantar los más de 90 bloqueos de rutas que mantienen paralizado al país.
El mandatario boliviano defendió la medida diciendo que “es una ley para proteger a los bolivianos” y que responde a lo que marca la Constitución. Desde hace más de un mes que se han instalado cerca de 90 bloqueos en rutas estratégicas por parte de sindicatos, campesinos e indígenas afines al expresidente Evo Morales,.


















