En paralelo, el fiscal ordenó nuevos procedimientos en la vivienda ubicada en Juan Del Campillo al 800, donde residía Barrelier. Durante el operativo, los investigadores realizaron trabajos de excavación y levantamiento de pisos en distintos sectores de la propiedad con el objetivo de buscar posibles rastros de interés para la causa.

El Ford Ka que está siendo investigado por la justicia.

El Ford Ka que está siendo investigado por la justicia.

Además, se secuestraron prendas de vestir pertenecientes a los ocupantes de la casa y se dispusieron otras medidas periciales destinadas a reconstruir lo ocurrido antes y después del asesinato de Agostina.

Las pericias concluyeron entrada la noche. Al retirarse del lugar, los efectivos trasladaron distintos elementos que serán analizados por especialistas, entre ellos bolsas plásticas y un colchón que podrían aportar información relevante para el expediente.

Otra de las medidas ordenadas por la fiscalía apuntó a una vivienda vinculada al lavado del Ford Ka negro que, según la hipótesis de los investigadores, habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.

El antecedente judicial que compromete a Claudio Barrelier

La causa que la fiscalía pretende acumular al expediente actual se remonta a 2025, cuando Claudio Barrelier fue detenido acusado de privación ilegítima de la libertad.

Pese a la gravedad de la imputación, la Justicia resolvió en mayo de ese año concederle la libertad mientras continuaba la investigación. La medida fue firmada por el fiscal de Instrucción Iván Javier Rodríguez, quien consideró que el acusado podía afrontar el proceso sin permanecer detenido.

Para acceder a ese beneficio, Barrelier debió presentar una caución de $10 millones respaldada por dos abogados matriculados que actuaron como fiadores.

Claudio Barrelier es investigado por un antecedente de violencia de género.

Claudio Barrelier es investigado por un antecedente de violencia de género.

Según pudo reconstruirse a partir de aquel expediente, la denunciante relató que comenzó a llorar mientras se encontraba dentro de la vivienda de Barrelier. De acuerdo con su testimonio, el acusado le exigió que se quitara la ropa y luego le ordenó acostarse boca abajo con las manos detrás de la espalda.

La mujer aseguró que el hombre le explicó que actuaba de esa manera porque “venía gente muy pesada”. Luego, siempre según la denuncia, utilizó cinta adhesiva para inmovilizarla, atándole manos y tobillos y colocándole una mordaza para impedir que pudiera pedir ayuda o abandonar el lugar.

El relato señala que, en un momento, Barrelier salió de la vivienda para esconder una motocicleta y dejó el portón parcialmente abierto. Aprovechando esa circunstancia, la víctima logró soltarse de las ataduras que sujetaban sus piernas y escapar.

Tras ganar la calle, cruzó hasta la vereda de enfrente y pidió auxilio a vecinos de la zona, lo que permitió dar inicio a la investigación que hoy vuelve a cobrar relevancia a la luz del femicidio de Agostina Vega.