Abby y Brittany Hensel, las famosas gemelas siamesas de Minnesota, comenzaron su carrera como docentes de primaria tras graduarse en el año 2012. A pesar de poseer dos títulos universitarios independientes y dos licencias de enseñanza, la institución escolar decidió otorgarles un solo salario compartido por su labor en el aula.
Las hermanas Hensel, que comparten un solo cuerpo pero poseen dos corazones y dos cerebros, enfrentaron un sistema administrativo que las reconoció como individuos para el cobro, pero no para el pago. Durante su etapa académica en la Bethel University, se les exigió el pago de dos matrículas completas y la realización de exámenes separados para obtener sus diplomas.
El debate sobre la compensación salarial de las gemelas siamesas
Al ser contratadas como maestras de quinto y sexto grado en una escuela primaria, el distrito escolar determinó que les correspondía una única remuneración por ocupar una sola plaza docente. Abby Hensel explicó que inicialmente aceptaron esta condición por realizar el trabajo de una sola persona, aunque destacó que su presencia permitía dinámicas imposibles para un docente individual.
Las gemelas sostuvieron que su desempeño en el salón de clases superaba el de un trabajador estándar, ya que mientras una impartía la lección, la otra podía monitorear a los alumnos o responder consultas individuales. A pesar de contar con dos licencias profesionales otorgadas por el estado de Minnesota, las autoridades educativas mantuvieron la unificación de sus haberes financieros por motivos administrativos.



















