En las imágenes se observa cómo el personal de seguridad procedió a esposar al jugador y bajarlo de la aeronave ante la mirada atónita de sus compañeros y el resto de los viajeros.
Como consecuencia del protocolo, el vuelo que tenía previsto despegar a las 9 de la mañana, debió ser evacuado por completo. Los pasajeros permanecieron en tierra durante horas mientras bomberos y policías realizaban las pericias correspondientes para descartar la presencia de explosivos, lo cual fue finalmente confirmado tras la inspección.
















