El impacto real en la salud cardiovascular humana
Los beneficios de esta "ronroterapia" se extienden directamente a los humanos. Al interactuar con un gato que ronronea, el sistema nervioso humano entra en un estado de descanso profundo, reduciendo la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Este contacto estimula la liberación de endorfinas y serotonina, hormonas que influyen en el optimismo y la sensación de bienestar general.



















