

Los infractores no respetan a los agentes de tránsito, estos armados con un simple bastoncito, no pueden imponer autoridad a personas que, por ejemplo, vienen circulando a contramano, estacionan frente a garajes, circulan a toda velocidad y otras perlitas del tránsito vehicular concordiense.
Hace unos días proponíamos usar el cuello que las mujeres africanas utilizan porque las cosas se han ido de las manos y un padre e hijo agredieron a una agente municipal de tránsito hasta casi ahorcarla.
Ayer, viernes, en Quintana entre Brown y Laprida, dos agentes de tránsito tuvieron la idea de hacer cumplir la ley de tránsito y paran a un motociclista que venía circulando a contramano, pero este ingresa a un edificio haciendo caso omiso a las señas y pitidos de los agentes.
Por lo que un inspector de apellido D Angelo labró un acta, aparece el infractor y le lanza una catarata de insultos y amenazas, extensivas para otros agentes que se encontraban dentro del vehículo.
Llamada la Policía, los agentes fueron recibidos también con improperios diversos y la negativa del conductor a dejar que le secuestren la moto. Finalmente y, de buena manera, fue introducido en un patrullero y conducido en calidad de detenido a la Departamental de Policía.
El hombre, fue liberado más tarde y se hizo presente en la Central de Tránsito para volver a recriminar a los agentes de tránsito lo que consideraba una conducta demasiado agresiva contra su persona.
Allí debió formarse un contingente de agentes que sofrenaron la conducta del hombre, el que finalmente se retiró del lugar, mascullando su impotencia.


Comercios cerrados a las 15, transporte normal y calles valladas: así estará Concordia por Argentina-Inglaterra




Festejos en Concordia y en todo el país por el triunfo argentino ante Suiza.


Será operado el joven que chocó contra dos árboles en avenida Eva Perón


Por el fenómeno de El Niño, productores rurales buscan tierras para su hacienda

Mundial 2026, en vivo: Argentina ya está en Atlanta, mientras Francia y España abren las semifinales
.





