El congreso de AGMER exigió al gobierno una “inmediata convocatoria”
El congreso de la Asociación Gremial de Entre Ríos (AGMER) se reunió este jueves en la ciudad de San Salvador, donde no resolvió medidas de fuerza y demandó al gobierno “una inmediata convocatoria para volver a discutir una pauta salarial que repare la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras de la educación”.
El congreso se reunió en San Salvador. (Foto: Agmer)
Resoluciones del congreso:
-Exigir al gobierno provincial: Una inmediata convocatoria para volver a discutir una pauta salarial que repare la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras de la educación.
-Que dicha convocatoria se realice no más allá del miércoles 23 de octubre del 2024.
-De no recibirla mandatar a la Comisión Directiva Central a determinar las acciones a seguir.
-Solicitar la constitución de una Comisión para tratar la Resolución 2771/24 CGE.
El gremio confirmó una nueva medida de fuerza para el miércoles 1 de julio en reclamo de una reapertura salarial y en rechazo al proyecto de reforma previsional.
El máximo tribunal rechazó los planteos del Gobierno nacional y dejó vigente la medida que ordena actualizar los salarios docentes y no docentes, además de recomponer los programas de estudio.
Según el gremio docente, la medida "marcó la intensificación del plan de acción que Agmer lleva adelante, con un acampe frente a Casa de Gobierno que atraviesa su quinta semana"
“El gobierno se aísla de su pueblo cuando tiene esa actitud, porque nadie mejor que los maestros para representar al pueblo, ya que están en contacto permanente con ellos”, apuntó Clelia Lavini al cuestionar la falta de diálogo de los porteños en la Casa de Entre Ríos y respaldar el reclamo salarial docente.
El Consejo General de Educación habilitó a las instituciones a organizar la transmisión de los partidos y propuso actividades pedagógicas vinculadas al Mundial 2026.
El funeral público del líder supremo comenzó en Teherán y se extenderá durante seis días en cinco ciudades y dos países. En medio de un fuerte operativo de seguridad, los asistentes responsabilizaron a Estados Unidos e Israel por su asesinato y reclamaron represalias.