El legendario canillita Antonio "Abuelo" Castro se despide de su quiosco en Estrada y Damián P. Garat

Concordia 30/11/2023 Por Editor
Antonio da fin a su ciclo como canillita de profesión para poder pasear con su familia y, sobre todas las cosas, descansar, luego de sufrir una lesión de la cual se está recuperando. "Yo estoy contento", afirmó.
IMG-20231129-WA0013

Quien quedará en el recuerdo de muchos, hoy se retira de su emblemático quiosco donde supo alegrar la mañana de muchos concordienses llevando la información que transmitían los diarios impresos como EL SOL a cada ciudadano que habita en nuestra ciudad. 

Cronistas de Diario El Sol-Tele5 concurrieron al domicilio de Antonio “Abuelo” Castro y dialogaron con el legendario canillita de Concordia. "En el año 72 estuve en el quiosco que estaba en el policlínico ferroviario junto a mi padre Ángel Agustín Castro y después me fui para dar inicio a mi propio emprendimiento como vendedor de diarios en el quiosco San Ignacio al cual estuve 38 años al servicio de la comunidad".

Y ahí comenzó su trayectoria "como vendedor del quiosco, donde hice a todos mis clientes y por el que me pude comprar una moto. Luego me compré un autito, siempre cambié de moto y cambié los autos también".

"De un momento para otro se me despertó esta enfermedad. Yo estaba bien y seguía trabajando, aunque hace tres años estoy jubilado, pero seguía trabajando con la venta del diario y el quiosco. Luego me atacó esta enfermedad que hizo que se descontrolara todo lo que venía haciendo, abandoné mis tareas habituales y no puede trabajar más", indicó Antonio anticipando el motivo por el que se despide.

"Cuando yo empecé junto a mi hija se vendía muy bien. Empezaron en el Sagrado Corazón y después se fueron a la escuela Vélez Sarsfield y se vendía bastante bien, tenía buenos clientes", recordó.

"Luego fueron creciendo los chicos e hicieron su familia, pero yo seguí con mi quiosco, cada uno agarró el camino de ellos. Cuando llegó la era digital que se pudrió todo porque cayeron las ventas, decían que íbamos a desaparecer por completo con la aparición de internet y todas esas cosas, pero nosotros seguimos igual", continuó "Abuelo" Castro.

"Lógico, se vendía menos, pero se seguía trabajando igual quedando con clientes fijos nomás",  señaló.

Por último, el recordado canillita que se ubicaba en calle Estrada y Damián P. Garat contó a qué se va a dedicar ahora: "Yo estoy contento. Si bien me dio un ACV y me estoy mejorando, la etapa que ya hice fue muy linda pero ya no quiero trabajar más. Entonces voy a abandonar lo que venía haciendo y me dedicaré a pasear", finalizó Antonio Castro canillita de profesión.

Te puede interesar