Una localidad uruguaya sigue los pasos de Gualeguaychú y se rebela contra UPM

Sociedad 24/11/2022 Por Editor
“Esto es como un cáncer, nos va a terminar”.
Botnia

Es sabido que el movimiento ambientalista de Gualeguaychú que resistió a la pastera Botnia (hoy UPM) nunca creyó en los informes finlandeses y uruguayos que acreditaban su presunta buena conducta en el cuidado del hábitat. Ahora esta postura también es tomada por la comunidad de Guichón, una localidad uruguaya ubicada en el Departamento Paysandú. En este caso, el motivo de los conflictos es el uso de agroquímicos en un vivero que pertenece a la firma finesa, denominado Santana.

De un tiempo a esta parte, también Guichón, una localidad uruguaya ubicada en el Departamento Paysandú, demuestra una profunda desconfianza en la empresa multinacional. En este caso, el motivo de los conflictos es el uso de agroquímicos en un vivero que pertenece a la firma finesa, denominado Santana.

Integrantes de la Comisión Especial de Ambiente del vecino país visitaron el Vivero Santana y posteriormente se reunió con autoridades del Municipio, vecinos, representantes de la Intendencia y el Ministerio de Medio Ambiente en el Auditorio de Guichón. El alcalde Martín Álvarez y los concejales estuvieron en la reunión, de la que además participó Marcelo Fagúndez, coordinador del Colectivo de Guichón por los Bienes Naturales.

En general -informa el diario El Telégrafo-, los vecinos dejaron en claro que, si bien están de acuerdo con el vivero, en la medida que genera puestos de trabajo, discrepan con el uso de agroquímicos y también con lo que consideran falta de información.

Precisamente una vecina, Ana Orihuela, se interesó en conocer “cómo se hacen los controles dentro de la planta, se toman las muestras”.

Otro vecino, Javier Iruleguy, aseguró que “se habían habilitado determinados productos porque los utiliza la soja, pero comparar la soja con un vivero no tiene sentido. El vivero los usa todo el año, y la soja fumiga cuatro días con aviones mosquito para fumigar, que tienen un tanque de unos 5.000 litros. UPM tiene piletones de 50.000 litros”.

Carlos Santos, quien tiene animales en pastoreo en la zona, aseguró que “me hubiera gustado un químico de UPM aquí en el auditorio, porque el problema lo tienen ellos, no es de ustedes. Porque hay que recordar que el arroyo Santana desemboca en el Queguay, luego esa agua va al Uruguay y al Río de la Plata. El daño que se hizo es enorme, no solo acá sino en todo el Uruguay. Se están muriendo animales y ¿eso cómo se arregla? A mí no me dejan entrar para ver dónde va el agua. El arroyo ni el agua es de UPM sino del Estado. Yo uso agua de OSE y la tengo que pagar, UPM no paga nada. Tenemos que poner en la balanza las cosas. Tenemos trabajo pero de qué sirve, esto es como un cáncer, nos va a terminar”.

Ante una pregunta concreta del diputado Vega, en relación a un posible cambio de color del agua del Santana, dijo que “se apreció un color rojo y eso derivó en la muerte de varias nutrias”.

Marcelo Fagúndez hizo hincapié en que “en la zona hay un balneario, pero en realidad nadie puede bañarse allí en esas condiciones”. Además aseguró que “no es cierto que UPM nos haya convocado para darnos explicaciones, como informan los legisladores que les dijo la empresa”.

Miriam Bodeant, integrante del Colectivo, aseguró que “estos agrotóxicos matan la biodiversidad. Estoy muy preocupada pues donde planto productos que pretendo sean naturales hemos encontrado rastros de químicos nocivos para la salud y obviamente las plantas. No puedo entender cómo, porque vivo a kilómetros del vivero”.

Posición del sindicato

El representante sindical William Elizondo aseguró que el interés principal de los trabajadores radica en “la salud laboral de aquí en adelante que presenta UPM a los trabajadores, cómo van a llevar adelante la salud laboral. Hoy en día sacan a la luz que la gente va a quedar sin trabajo si se le hace un seguimiento muy específico. Asustan al trabajador que no presta atención a la realidad; el trabajador quiere volver a su casa en las mejores condiciones, pero tras unos cuantos años se ve que cada vez es más difícil”.

“Salud Pública y Comepa hacen muchos certificados por alergias y vómitos; ahora sale a la luz lo de los agroquímicos. Por eso los trabajadores estamos con incertidumbre, porque no sabemos si el uso de agroquímicos traerá mejores condiciones de trabajo”, agregó.

El apoyo de las autoridades

El alcalde Martín Álvarez aseguró que “cuando se escucha a Santos toca las fibras más íntimas por su real compromiso con el ambiente. El Concejo Municipal realizó sin previo aviso una visita al vivero y de ahí surgieron los informes al ministerio. Pero, de todas formas, no podemos salir a condenar al vivero sin pruebas. Lo que sí decimos es que el Municipio está preocupado por la situación, queremos que el Ministerio de Ambiente nos dé las suficientes garantías para el futuro, específicamente en lo que refiere a los controles. El que la empresa lleve adelante los controles no es control. El Ministerio de Ambiente debería tener una lista de todas las empresas que pueden realizar el tipo de análisis necesarios, designarlas por sorteo, lo que a nosotros nos daría garantía suficiente”.

“Es muy poco lo que podemos hacer desde un tercer nivel de gobierno, pero en algún momento algunos municipios del país deberían tener otras potestades, para hacer las cosas más profesionalmente”.

Manuel Appratto, subdirector general del Departamento de Desarrollo Estratégico Sostenible, informó sobre la actuación de la Intendencia. “Apareció en la prensa el 30 de marzo y el 1º de abril mi hermano Martín Appratto, encargado de la Unidad de Gestión Ambiental y Cambio Climático estaba en el vivero. Eso derivó posteriormente en una intimación a UPM. Hay buena disposición nuestra en salir lo más rápido que podamos. Lo que se detectó se derivó al Ministerio de Medio Ambiente. No hemos sido suaves con las forestales. La Intendencia, comenzando por el propio intendente, tenemos muy buena relación con el Ministerio de Medio Ambiente en su oficina en Paysandú”.

Una instancia para escuchar

Los integrantes de la comisión hicieron hincapié en que su visita tenía el doble cometido de conocer el vivero –“es el primero que visito”, dijo el presidente de la Comisión Especial de Medio Ambiente Rafael Menéndez Cabrera–; y asimismo escuchar a la población.

“Somos una de las tantas comisiones que hay en el Poder Legislativo, y hemos recibido a los vecinos una semana después que se nos solicitara. Así tomamos conocimiento del caso. Llamamos al ministro para tener su versión pues finalmente se aprobó el uso de 14 productos químicos. Lo que pretendemos es darle trascendencia al problema que se está viviendo en la zona. Estamos de acuerdo con que los análisis sean hechos por laboratorios independientes y su resultado sea de público conocimiento”.

Asimismo, aseguraron que “estamos a disposición” para coordinar junto al Municipio reuniones de residentes en Guichón con quienes están al frente del Vivero Santana, incluso para que lo visiten, en la medida que ellos recogieron de UPM la intención de realizar esos encuentros como lo vienen haciendo y los vecinos niegan que se hayan hecho.

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