"Derecho a un asado" se convierte en un éxito de campaña en Brasil

Internacionales 02/10/2022 Por Editor
Comer carne vacuna es uno de los temas centrales de Luiz Inácio Lula da Silva, quien se enfrenta al actual presidente Jair Bolsonaro. En Brasil, hacer un asado es considerado un símbolo de estatus social.
Brasil
Este domingo se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Brasil entre Luiz Lula da Silva y Jair Bolsonaro.

Cuando Luiz Inácio Lula da Silva sale de gira por todo el país, sus partidarios pueden contar con algo seguro: tarde o temprano, el candidato presidencial hablará de algo que es casi sagrado en Brasil, la comida. La barbacoa, dice el ex presidente, es un "derecho fundamental del pueblo brasileño”, y agrega que, "no puede ser que Brasil sea el primer productor de carne del mundo y que la gente tenga que hacer fila en la puerta de la carnicería, para acabar solo con los huesos".  

Si es elegido, ha dicho, el control de las exportaciones de carne de vacuno sería una de las prioridades de su programa, para que más carne se quede en casa y a precios bajos. China, por ejemplo, importa enormes cantidades de carne de vacuno brasileña. 

Se critica que durante el gobierno de Jair Bolsonaro la comida se ha convertido en un "artículo de lujo", razón por la cual los brasileños comen menos carne vacuna en los últimos años.

Por este motivo, la campaña de Lula toca un punto sensible para el presidente Jair Bolsonaro, que es que los precios de la carne se han disparado a la par que la inflación.

El año pasado, el consumo de carne de vaca en Brasil fue de solo 24,6 kilos por cabeza al año, siendo el tercer consumidor del mundo, por detrás de Argentina y Estados Unidos. Un número significativamente menor al de 2006, bajo el mandato de Lula da Silva, cuando la población consumió una media de 32,08 kilos por persona. La experta en nutrición Lis Blanco afirma que, "hoy la carne es un símbolo de estatus porque se ha encarecido".

Por otro lado, las apariciones de Lula en la campaña son como un viaje al pasado. Hace casi 20 años, como presidente, había lanzado su muy comentado programa "Fome Zero" (Hambre Cero), para luchar contra el hambre en Brasil. En enero de 2003, durante su discurso de investidura, declaró que pondría el desayuno, el almuerzo y la cena a disposición de todos los brasileños.

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