
El ex funcionario de Bordet quiere jugar en la que viene. Mira alrededor y cree que está para hacerse un lugar en el peronismo.

Finalmente, el presidente se bajó del caballo.
No tuvo más opción que llamar a la vicepresidenta para tratar de solucionar el vacío de ministro de economía tras la renuncia de Martín Guzmán.
Mientras el presidente de la Cámara de Diputados avanza haciendo su cabeza de playa en Olivos, para acaparar la mayor parte de poder ya que no se conforma con la Jefatura de Gabinete, sino que pretende manejar todos los resortes del poder real.
Solo le resta a Massa, la aprobación de la "jefa" de lo que queda del Frente de Todos.
Y en eso, están hablando en este momento, el presidente y su vice, es decir, su jefa.











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