Herencia Oyarbide: su último video y el misterio de la caja fuerte

Sociedad 15/05/2022 Por Editor
Además de un inmueble, el ex magistrado tenía obras de arte, esculturas, un piano y dinero en efectivo. Sus últimos días y la pelea judicial por la sucesión.
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Existe un video que fue filmado el 21 de junio del 2021 en el que se ve al fallecido ex juez Norberto Oyarbide tocando el piano de cola negro que tenía en el living de su casa. El ex magistrado ensaya unos acordes para su amigo que aprovecha y hace unas tomas del departamento, muestra el living, parte de la cocina e incluso entra al baño. En ese documento audiovisual se puede ver parte de los bienes que los herederos de Oyarbide se están disputando hoy en el juzgado Civil Nº 22, que subroga el juez Ignacio Rebaudi Basavilbaso. Ese video se vuelve importante también porque serviría para comparar cómo estaba el departamento de Oyarbide antes de que lo abandonara para ser internado por Covid. Nunca más volvería a su departamento, porque estuvo internado más de 60 días en el Instituto del Diagnóstico.

En las imágenes se pueden ver los cuadros que colman las paredes; las esculturas en todos los ambientes, incluso en el baño; las arañas iluminadas colgadas del techo, los sillones y las sillas de estilo francés. El departamento contaba con muchos espejos de gran tamaño y las pinturas que colgaban de las paredes tenían una iluminación propia similar a las que se utilizan en los museos. El objeto más icónico del juez era su piano, que estaba decorado con un candelabro antiguo, una bandeja de plata, una frappera de vidrio y plata, un portarretratos con la imagen de Jesús y una lámpara de bronce con la escultura de un angelito. Pero, tal vez, uno de los objetos más preciados por sus herederos es la caja fuerte empotrada que alberga el mayor misterio de la fortuna de Oyarbide. 

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Los Herederos

Cuando la noticia de su muerte llegó a Entre Ríos, los familiares del ex juez comenzaron a llamar a abogados para ver qué posibilidades había de presentarse en el expediente de sucesión. Así, la cuenta asciende a 24 parientes que pretenden ser reconocidos como beneficiarios de los bienes del ex magistrado. Por estas semanas se espera que el juez defina quiénes serán reconocidos como reales herederos. Según los documentos del expediente, de los 24 familiares podrían quedar alrededor de 17, que se presentan como primos hermanos. El resto son parientes más lejanos.

El departamento

Uno de los bienes en discusión es el departamento de la calle Rodríguez Peña al 1900, en Recoleta, donde Oyarbide vivió hasta que enfermó y que fue célebre durante su carrera como juez porque allí solía dar conferencias de prensa. Ese departamento está en medio de una disputa legal, porque un amigo del juez llamado Germán Muchico afirma que Oyarbide se lo vendió a cambio de seguir viviendo allí, lo que legalmente se conoce como “usufructo vitalicio”. Según Muchico, el valor del inmueble fue de 90 mil dólares y se acordó ese precio porque Oyarbide seguiría viviendo allí y además se lo dejó barato porque le tenía cariño. Un departamento de las mismas dimensiones –77 metros cuadrados– en Recoleta se publica en los portales inmobiliarios a un precio de mercado de unos 270 mil dólares y Oyarbide lo compró por 115 mil dólares en 1995. Es decir que no solo lo habría vendido más barato que el precio de mercado, sino que más bajo que el precio al que lo compró. Un detalle importante es que, según los documentos del Registro de la Propiedad Inmueble, el departamento nunca fue escriturado por Muchico y todavía está a nombre de Oyarbide. Lo único que se presentó en el juzgado fue el boleto de compraventa, fechado el 7 de julio del 2020, que, incluso, está en discusión porque no está rubricado ante un escribano y hasta se duda de la firma. El original de este documento estaría en Palma de Mallorca, en España. ¿Habrá una copia en la caja fuerte de Oyarbide? Según amigos del juez, además de papeles, en esa caja también había objetos que el ex magistrado valoraba mucho.

Uno de los objetos que el juez apreciaba era un reloj Rolex Presidente Junior de oro que le fue robado durante la pandemia en la esquina de su casa. Oyarbide también tenía predilección por la ropa. Las gorras eran su fetiche y la marca Louis Vuitton, su preferida. En su casa todavía queda parte de ese vestuario en talla small. Incluso, si todo quedó tal cual estaba antes de abandonar el departamento, al lado del piano debería estar colgado el frac que usaba en sus apariciones más rimbombantes, como el día que debutó en Radio 10 como columnista del conductor Coco Sily o la vez que estuvo invitado al programa "Podemos Hablar" de Andy Kusnetzoff.

La aparición de 24 familiares de Oyarbide para cobrar parte de la herencia causó indignación entre algunos amigos del fallecido juez. Muchos de los hoy interesados no tenían trato e incluso solían negarlo cuando se lo señalaba por temas de corrupción. Este tipo de planteos también tuvo lugar en el expediente, pero sobre todo entre dos partes: Germán Muchico y Laura Roberti, una de las primas de Oyarbide. Roberti fue una de las primeras en presentarse como heredera y también la primera en enfrentarse a Muchico por la llave del departamento. Se mandaron cartas documento.

Cuando Muchico se presentó en el expediente para contar que había comprado el departamento y además reclamar por las deudas que había contraído mientras Oyarbide vivía, como el pago de las tarjetas de crédito, la instalación de cámaras de seguridad dentro del lugar por temor a un robo y otros gastos, aprovechó para lanzarle un misil a Roberti. “Mucha gente se le acercaba cuando estaba en funciones como juez federal, pero cuando se jubiló y se alejó de su cargo, ni amigos de ocasión, ni conocidos, y por qué no decirlo, ni parientes se acercaban a él, es más, uno de los hijos de la Sra. Roberti había mantenido una áspera discusión motivada por la sexualidad elegida por el hoy causante –Oyarbide– que hizo que nunca más quisiera verlos, tanto al hijo como a su madre”, escribió Muchico.

Oyarbide tenía fama de ser generoso con el dinero. Pagaba sin problema, hacía regalos caros e incluso prestaba plata sin fecha de devolución. Incluso hasta vendía dólares a sus amigos y él se quedaba con los pesos para gastarlos. Este, tal vez, era el punto más polémico. Del expediente surge que Oyarbide no tenía grandes gastos en su tarjeta de crédito. Para julio del 2021 sumaba algunos gastos fijos que rondaban los 21 mil pesos, un gasto bajo para una persona que comía todos los días en la Recova, donde están algunos de los restaurantes más caros de Buenos Aires, y se vestía con ropa Louis Vuitton. ¿Cómo pagaba? El ex juez tenía una buena jubilación. Tal vez usaría la tarjeta de débito o sacaría efectivo del banco.

La sucesión de Oyarbide tendrá más capítulos y cuando los investigadores decidan entrar al departamento para inventariar los bienes que quedaron, se tendrá una noción más clara de su herencia. Lo único que no se heredará será su perra Yorkshire llamada Cicciolina. Nadie tiene en claro dónde está hoy, pero hay sospechas de que se la habría quedado Muchico.

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