Tras el subcampeonato en el Mundial 2026 y rumores de una despedida de la Selección Argentina, Lionel Messi llegó este martes a la mañana a Rosario para descansar unos días en su hogar y definir su futuro.
A bordo de un vuelo privado, el arribo del ídolo, su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos fue a las 6.30 en el aeropuerto de Fisherton. Messi evitó viajar con los demás jugadores de la Albiceleste a Ezeiza: después de la final, voló de Nueva York a Miami y, desde allí, durante la noche, tomó el chárter a la ciudad santafesina.
Ahora, el delantero del Inter Miami pasará unos días junto a su familia en la casa del barrio privado de Funes. Tras ese descanso lejos de las cámaras (el jugador tampoco habló con la prensa tras el partido ante España), volverá a incorporarse al club estadounidense para retomar la competencia oficial.
Más allá de que no hubo saludo, hinchas llegaron hasta el aeropuerto de Rosario para recibir al astro, con banderas argentinas, camisetas y carteles de agradecimiento por el desempeño.
También en la puerta del barrio donde tiene su casa Messi, en la ruta 34S y autopista, había un puñado de personas embanderadas, reportó el diario local Rosario 3.