Se llevaron hasta el sagrario de la iglesia La Inmaculada Concepción, pero la Policía recuperó al día siguiente el botín
Fueron los efectivos de la Comisaría 3ra. que conocen al dedillo los cacos que se mueven por su jurisdicción. De tal manera que apenas hecha la denuncia ya dijeron “estos son….” Y orden en mano del Juzgado de Garantías marcharon al sitio que su conocimiento del mundo del hampa barril les señalaba y ¡EUREKA!
Dicen que la copa de la eucaristía estaba llena de vino, pero no del de misa, sino uno de un tetrabrik recién abierto cuya caja habían tirado y libaban el jugo de uvas como si fuera agua cuando las risas se les congeló y nada pudieron hacer para esconder una máquina de coser, las cinco sillas, las dos mochilas de descarga de inodoro, el ventilador de techo, el microondas Philco y otras cosas menores que no fueron inventariadas antes de trasladarlos en el “suba-suba” a tocar el pianito y sacar las fotos para tener el legajo al día, luego quedarán en libertad para seguir jugando al gato y al ratón con los efectivos de la 3ra.